Cuántas cosas se descubren en la mirada de una persona. Podemos saber tanto del otro con solo mirarle a los ojos. A pesar de eso, muchas veces nos cuesta mirar al otro directamente a los ojos. Tememos que descubra aquello que no queremos mostrar.
La Escola Cal Maiol, de MUS-E Cataluña, preparó con mucho entusiasmo el 23 de abril, día de Sant Jordi. Y había trabajado en una coreografía con su alumnado. El coronavirus impidió que todo ello se completara pero no sustrajo la ilusión de volver a practicar actividades así.
No hace falta hablar, no es necesaria la palabra en este arte, en esta preciosa disciplina del Mimo, que también empleamos para hacer frente al coronavirus.
Seguimos repasando y construyendo, bajo la premisa de que la escuela no está cerrada, lo que está cerrado es el edificio. Y nos vemos a la Red MUS-E de Cataluña, para ver cómo se ha elaborado su Día MUS-E en Cataluña.
Olga Ponce y Moisés Ramos, artistas MUS-E de Cataluña, han trabajado en el Día MUS-E de la Escola Pere Vila y la Escola Pepa Colomer. Nos ofrecen un baile con niños y niñas de ambos centros.
Lo hace a través de un vídeo sobre una actividad MUS-E realizada antes del confinamiento. Porque en la FYME seguimos recopilando lo vivido antes de la llegada del coronavirus.
El 23 de abril va quedando lejos en calendario pero muy vivo en nuestro recuerdo. No fue un Día del Libro normal, no fue un Sant Jordi como siempre por lo que ya sabemos. Pero igualmente no se ha dejado de celebrar. Y buen ejemplo de ello es el IES Pau Claris
Desde el centro educativo, perteneciente a MUS-E Cataluña, trabajaron en un vídeo muy original con motivo del Día de San Jordi, el pasado 23 de abril. Hoy lo recordamos con ellos y con ellas.
La Escola La Pau, ubicada en el Distrito de Sant Martí (Barcelona) puede ser catalogada ya como una de las veteranas en el MUS-E, pues lleva formando parte del Programa desde el curso 2016-2017. Ahora, en este contexto de la covid-19, nos remiten sus sensaciones.
Albert Grau realizó en este centro educativo una sesión muy especial, sobre todo por ser la última que se celebró antes del cierre de las escuelas con motivo del covid-19. El disfrute del entonces presente ante el incierto futuro que estaba a la vuelta de la esquina.