Evaluación

Arte y Oficio

Desde su inicio se vienen realizando evaluaciones del Programa, lo que dota de una solidez considerable a la labor evaluativa. Estamos fundamentalmente tratando de estimar en qué medida están siendo incorporados los valores y actitudes que se están tratando de promover, no para “calificar” sino para planificar y decidir qué nuevas acciones pedagógicas y artísticas hemos de ir adoptando.

El primer modelo de evaluación se inició a nivel internacional en 1.999 en el ICC (Comité Internacional de Coordinación MUS-E®), adaptándose en el 2005, y realizándose la última formulación del modelo  para el curso 2013-2014. En España el proceso de evaluación se desarrolla en colaboración con el Ministerio de Educación Cultura y Deporte y las distintas Consejerías de Educación de 11 Comunidades Autónomas y es realizado por la empresa independiente EKOKIMIA, con el asesoramiento de la Universidad Complutense de Madrid.

El trabajo se realiza en combinación con dos líneas de actuación que se resume en la expresión ‘Arte y Oficio’, una evaluación rigurosa de resultados, acciones y procesos educativos, fruto de la cual resulta el  Informe de Evaluación de cada curso escolar. El proceso de evaluación aplica el modelo MUS-E, recogido en el manual, que se remite a todos los participantes al inicio de cada curso escolar, y que sirve de guía de buenas prácticas. En la evaluación se han implementado herramientas cuyo objetivo es que MUS-E® integre dos dimensiones clave.

  • Saber hacer mediante la incorporación de instrumentos y herramientas de programación, de evaluación, de técnicas educativas, sin perder en ningún caso el espíritu y los elementos clave de la metodología MUS-E®. En este proceso la educación sigue siendo pedagogía de la experiencia, no del experimento. Los talleres artísticos son un espacio para la construcción de experiencias, de expresividad, de comunicación, de crecimiento, pero con la consecución de objetivos que dependen de la construcción que haga cada uno de los participantes con los elementos que les proponemos. Por tanto, estos instrumentos no pueden constituir una forma sustitutiva de educación de la interacción y los procesos de enseñanza-aprendizaje a través del diálogo y la comunicación, pero son necesarios para producirlos. Hablamos del Oficio, del saber hacer.
  • Y el Arte como elemento central de la experiencia desatada en MUS-E, punto de partida y punto de llegada de los procesos suscitados en el taller. Nos referimos a la sensibilidad artística, al desarrollo de la creatividad, la integración de las dimensiones artísticas como motor de las dimensiones sociales, educativas y culturales. Ha existido una fuerte apuesta por la reflexión metodológica integradora de todos estos aspectos.

Estos procesos de sistematización del Programa y del desarrollo de instrumentos que permiten implementar la Metodología de un modo, más eficaz y eficiente, nos ha llevado al diseño de sistemas de evaluación y planificación y al desarrollo de instrumentos adecuados.

Con la evaluación estamos, fundamentalmente, tratando de estimar en qué medida están siendo incorporados los valores y actitudes que se están tratando de promover, no para “calificar” sino para planificar y decidir qué nuevas acciones pedagógicas y artísticas hemos de ir adoptando. Pretendemos que la evaluación sea lo más rigurosa y sistemática posible, teniendo en cuenta que lo que valoramos a través de la evaluación es el proceso, no productos definidos y acabados, y que esto sólo es posible si dicha evaluación es continua, global e integradora, una evaluación que tenga en cuenta a todos los agentes que intervienen en el proceso y, como objetivo, ser fuente de toma de decisiones sobre la planificación de nuevas acciones que enriquezcan el Programa.

Aquí puedes consultar o descargar en formato PDF:

Desde la práctica, pretendemos:

  • Recoger el nivel de cumplimiento de los objetivos.
  • Conocer la realidad del Programa en sus distintos niveles de concreción.
  • Diseñar un procedimiento de evaluación donde el respeto por la diferencia territorial y local no sea obstáculo para consensuar indicadores comunes.
  • Aplicar técnicas de recogida de información concretadas en unos instrumentos básicos y comunes y otros opcionales y adecuados a la realidad de cada Centro y/o Comunidad Autónoma.

Para la evaluación tomamos en consideración diferentes instrumentos: informes, fichas de registro, hojas de seguimiento, encuestas, encuentros de evaluación, actas, reuniones… aplicando los documentos elaborados en el Comité de Coordinación. De todos ellos se extraen conclusiones elaboradas a partir de las opiniones de los colectivos que intervienen: directores de centroequipos directivosmaestrosniños y niñasartistascoordinadores de centroscoordinadores autonómicos, del Ministerio de Educación y los equipos de la FYME.

Los contenidos de la evaluación se relacionan con los elementos que configuran el núcleo del trabajo MUS-E. Dichos contenidos se han definido a partir de la labor sistemática y participativa de grupos de trabajo en los que han participado artistas, docentes, equipos directivos, personal de la FYME, personas voluntarias, estudiantes en prácticas durante el proceso de definición y sistematización del programa. Fruto de este trabajo ha sido la redefinición de los contenidos MUS-E en áreas de resultados de la personalización de valores y actitudes, relacionadas con la sociabilidad, el crecimiento y desarrollo personal y la creatividad y la sensibilidad artística.

En este proceso, la educación sigue siendo pedagogía de la experiencia, no del experimento. Los talleres artísticos son un espacio para la construcción de experiencias, de expresividad, de comunicación, de crecimiento, pero con la consecución de objetivos que dependen de la construcción que haga cada uno de los participantes con los elementos que les proponemos. Por tanto, estos instrumentos no pueden constituir una forma sustitutiva de educación de la interacción y los procesos de enseñanza-aprendizaje a través del diálogo y la comunicación, pero son necesarios para producirlos. Hablamos del Oficio, del saber hacer.

En segundo lugar, el Arte como elemento central de la experiencia desatada en MUS-E, punto de partida y punto de llegada de los procesos suscitados en el taller. Nos referimos a la sensibilidad artística, al desarrollo de la creatividad, la integración de las dimensiones artísticas como motor de las dimensiones sociales, educativas y culturales. Ha existido una fuerte apuesta por la reflexión metodológica integradora de todos estos aspectos.

EvaluArte

A raíz de las evaluaciones anteriores se han ido detectando nuevas exigencias y realidades que afrontar desde la evaluación MUS-E, planteando la necesidad de reformular el modelo afrontando los cambios identificados anteriormente. Fruto de estas reflexiones es la propuesta presentada en el encuentro de Magalia de noviembre del 2017, y el modelo aplicado el curso escolar 2017-2018, que está dentro del trabajo global que se realizó en el programa EvaluArte, financiado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, a través de la convocatoria IRPF 2017 y 2018, y que se realizó en colaboración con la Universidad Complutense y Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y la Universidad de Extremadura.

MUS-E EvaluArte integra la metodología cuantitativa y cualitativa de forma diferenciada y complementaria en cada fase, recogiendo distintos tipos de información.

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