ImplicArte: Trabajo intergeneracional en el CRA Rio Tajo de Alcolea y Aldeanueva en Toledo

 

El pasado es el mejor maestro que tenemos. Aprender de lo vivido, aumentar y ampliar la experiencia de quienes nos antecedieron es la forma de avanzar hacia el futuro y plantar las semillas de los siguientes árboles que verán y recogerán nuestros nietos. Esta es la historia de la humanidad y como hemos llegado hasta aquí.

Dice el aforismo que “el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla” o, en una frase apócrifa atribuida a Mark Twain, dice que “la historia no se repita, pero rima”. Ambas tienen connotaciones similares, que es necesario conocer bien lo que aconteció antes de nuestra llegada a este mundo y aprender de ello. Una reflexión que cobra especial relevancia si vemos los paralelismos existentes entre la situación mundial actual y lo que aconteció hace un siglo en Europa. Efectivamente, la Historia, rima.

Si a esto sumamos la corriente actual de edadismo y adanismo entendiéndolo en su primera acepción, es decir, el pensar que somos los primeros que hacemos algo, la cuestión se complica. Descartar o pensar que la experiencia de los mayores es «anticuada», «viejuna» o que  no aporta nada, no sólo es un error, si no el primer paso para repetir errores pasados.

Por supuesto, cada edad tiene son características, beneficios y carencias. La energía de la juventud es inalcanzable en etapas maduras, pero la estabilidad de esa madurez, o la experiencia y reflexión de la vejez está completamente ausente en la infancia y adolescencia.

Por ese motivo, y dentro del marco del programa Pasando a la Acción en el ámbito rural: ImplicArte para la concienciación de la Agenda 2030 desarrollado por los ayuntamientos de Alcolea de Tajo y Aldeanueva de Barbarroya en el que colaboramos desde la Fundación Yehudi Menuhin España (FYME), hemos querido conjugar lo mejor de todas las edades en una serie de trabajos y experiencia intergeneracionales que hemos recogido en un vídeo en el que mostramos lo vivido y compartido  en estas experiencias. Un trabajo intergeneracional realizado entre los vecinos adultos y los niños y niñas de los dos municipios que han demostrado su implicación en el proyecto:

 

 

Un trabajo muy emocional en el que vemos cómo generaciones tan alejadas por los años comparten, en el sentido más amplio de la palabra, tiempo juntos realizando diversas actividades como carreras solidarias por un bien común, haciendo un mural en el que se plasma lo que el mundo rural aporta a sus vidas, su historia y su futuro y cómo abuelos y nietos conversas, dialogan y, lo más importante, se escuchan a través del taller de radio en el que reflexionan de aquello que aporta el mundo rural respecto del urbano, dejando claro que no son excluyentes, sino complementarios.

Como complementarias deberían ser las experiencias de las generaciones mayores y las más jóvenes, porque ellos tienen el ímpetu, y aquellos, la experiencia, y ambas son imprescindibles para avanzar.

El proyecto ImplicArte es posible gracias al impulso del  Ayuntamiento de Alcolea de Tajo, al Ayuntamiento de Aldeanueva de Barbarroya y a la financiación del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Consejería de Bienestar Social de la Junta de comunidades de Castilla-La Mancha. Cuenta también con la colaboración de la Fundación Yehudi Menuhin España (FYME).