El CRA Gloria Fuertes de Extremadura trabaja la gratitud a través de la magia

 

La magia, como disciplina artística, va más allá del espectáculo: es una herramienta pedagógica que despierta el asombro, invita a la reflexión y permite trabajar valores fundamentales de forma lúdica y participativa. En el CRA Gloria Fuertes de Extremadura, nuestra metodología pedagógica activa desde y con el arte se ha puesto en práctica a través de las sesiones que han tenido como eje central la gratitud.

En este contexto, cada actividad artística está pensada para favorecer un cambio educativo y social, fomentando el desarrollo emocional y la convivencia desde una perspectiva activa y transformadora. La magia, en este caso, sirve como lenguaje universal que interpela a niños y niñas, promoviendo su implicación a través del juego, la sorpresa y la creatividad.

Así lo explica el propio artista de magia, José Antonio López Almodóvar (MagoJoz)  responsable de estas sesiones y quien comparte cómo se ha desarrollado la actividad:

En esta sesión trabajamos un valor que tiene un gran poder: la gratitud. Lo iniciamos con una breve reflexión en círculo en la que cada alumno y alumna explicaba por qué se sentía agradecido en su día a día: desde un familiar hasta una mascota, un amigo o incluso un momento especial. Hablamos de cómo muchas veces priorizamos o damos por hecho cosas que son importantes para nosotros y cómo detenernos a apreciarlas es algo que debemos hacer.
En un segundo momento jugamos con un dado mágico, donde cada número correspondía con una acción relacionada con la gratitud: ‘agradece a alguien de la clase’, ‘escribe una nota de agradecimiento’ o ‘muestra gratitud con un gesto’. Este ejercicio fue inspiración para el siguiente reto: crear, en pequeños grupos, una mini obra de teatro, donde la gratitud fuera el objetivo del reto.
La sesión terminó con un truco de magia con cartas muy especiales: la carta elegida solo podía aparecer si quien la había elegido agradecía de corazón. Fue sorprendente ver cómo las palabras de agradecimiento hacían que la magia funcionara.

Una propuesta donde la emoción, la creatividad y el reconocimiento mutuo se dieron la mano para construir una experiencia que perdurará en la memoria del grupo, demostrando que el arte tiene el poder de tocar el alma y enseñar desde el corazón.

 

Este programa es posible gracias a la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura y a la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura.