El arte, en sus múltiples formas, tiene la capacidad de educar, sensibilizar y movilizar frente a realidades complejas que afectan a nuestra sociedad. Cuando se trata de problemáticas como el ciberacoso, el medio audiovisual se convierte en una poderosa herramienta para generar conciencia y ofrecer alternativas que promuevan la empatía, la reflexión y la acción. En el marco del programa “Cortos para no cortar los Derechos Humanos”, desarrollado en la Escola Joan Maragall de Sabadell, el arte ha servido no solo como medio de expresión, sino también como espacio educativo.