En los tiempos que vivimos, donde las herramientas de comunicación evolucionan más rápido que el propio ser humano, y dónde encontrar información sobre cualquier tema está al alcance de todos, conocer la historia que nos ha precedido, experimentando directamente con la propia historia, es una forma de crecer como persona mucho más enriquecedora. Por eso recrear la historia, sea cual sea la época, se convierte en una herramienta pedagógica diferente y con un gran potencial educativo. Y el teatro es una de las formas de expresión más completas existentes.