El audiovisual sirve para transmitir mensajes y, también, emociones. Cundo vemos una película, serie o cortometraje, la emoción es esencial para que nos involucremos en la historia. Por eso esta disciplina artística resulta muy útil para comunicar lo que se realiza en el programa EmocionArte, porque una de las funciones del are es emocionar para hacernos reflexionar y llevarnos a la acción. Y eso, cuando trabajamos con personas en riesgo de exclusión, en este caso por sus capacidades diferentes, este potencial es un aliado indiscutible.