
Hay momentos en los que el trabajo de un trimestre se puede resumir en una imagen muy clara: el aula deja de ser solo aula y empieza a funcionar también como escenario. No porque cambie de lugar, sino porque en ella aparecen el ensayo, la escucha, la coordinación, la presencia y la expresión compartida. Eso es lo que ha ocurrido en el CEIP Velázquez de Melilla con el programa MUS-E durante el segundo trimestre.
Desde el propio centro lo explican así, con estas palabras que nos remiten:
De las aulas al escenario. Así ha sido nuestro trabajo con el programa MUS-E durante el segundo trimestre. Durante estos meses, nuestras aulas se han transformado en escenarios de danza y teatro, donde hemos aprendido que el lenguaje del arte no entiende de fronteras.
Tras semanas de ensayo, celebramos el Día Intercentro en el que compartimos arte, escenario y aplausos con otros centros. Ver el talento y la ilusión de tantos compañeros nos recuerda que estamos construyendo un mundo más unido y creativo. ¡Orgullosos de nuestro alumnado y de este proyecto que transforma la educación a través de las artes!
Ese paso del aula al escenario no habla solamente de una muestra final, sino de todo lo que se construye antes: confianza, atención, memoria corporal, relación con el espacio y capacidad para hacer algo en común.
Ahí es donde el arte se relaciona de forma directa con la educación. La danza y el teatro permiten trabajar la expresión, pero también la convivencia, porque obligan a escuchar a los demás compañeros y a las demás compañeras, a esperar el momento propio y a sostener una acción compartida. Cuando un grupo ensaya junto, también aprende a coordinarse, a reconocer el lugar del otro y de la otra y a formar parte de un proceso común.
El Día Intercentro añade además otra dimensión importante: la posibilidad que tuvieron de encontrarse con otros centros desde el arte. Compartir escenario y aplausos amplía el sentido del trabajo realizado y hace visible que la creación también puede ser una forma de conexión entre comunidades educativas distintas.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, la Ciudad Autónoma de Melilla y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.




