
La capoeira, como lenguaje artístico y cultural, ha sido el eje desde el que se han planteado las sesiones. A través de dinámicas basadas en el movimiento, la coordinación y la escucha, los niños y niñas han trabajado de manera progresiva el control corporal, el respeto por el espacio común y la atención al grupo, de la mano de Denilson Santana, artista de capoeira. Cada sesión ha estado pensada para favorecer un aprendizaje colectivo, donde cada gesto y cada desplazamiento adquieren sentido en relación con los demás.
Desde el inicio, las propuestas en el CEIP Francisco de Parras de Extremadura han estado centradas en preparar el cuerpo y la mente antes de entrar en la práctica física. A través de dinámicas iniciales, se ha trabajado la atención, la conexión con el grupo y la toma de conciencia corporal. Este primer momento ha permitido crear un espacio compartido en el que cada niño y cada niña podía situarse, escuchar y observar, entendiendo que el control del movimiento empieza por el control de uno mismo. ¿Cómo se mueve el cuerpo cuando está atento? ¿Qué ocurre cuando todos y todas comparten el mismo ritmo?
La capoeira, entendida como una disciplina artística colectiva, ha tenido un papel central en este proceso. En las sesiones, la roda ha sido el
espacio común donde el grupo se reúne, se observa y se acompaña. Incluso quienes no estaban ejecutando movimientos en ese momento formaban parte activa del ejercicio, aportando con las palmas y el ritmo. Este trabajo ha reforzado la idea de grupo y de responsabilidad compartida, donde cada gesto suma y cada persona cuenta dentro del conjunto.
Otro de los aspectos abordados durante el trimestre ha sido la ejecución de las patadas y desplazamientos con calma y control. A través de ejercicios guiados y del uso de elementos sencillos, se ha trabajado la técnica desde la tranquilidad, priorizando la seguridad y el respeto al espacio común. Esta forma de practicar ha permitido entender que aprender un movimiento no depende de la rapidez, sino de la atención y del cuidado hacia uno mismo y hacia los demás.
Las imágenes que documentan estas sesiones reflejan distintos momentos del proceso: dinámicas de preparación, trabajo rítmico colectivo y práctica técnica. Todas ellas muestran cómo la disciplina artística de la capoeira se convierte en un lenguaje compartido que combina cuerpo, música y relación.
Este programa es posible gracias a la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura y la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura.