En el ámbito artístico y educativo, la creación colectiva representa una poderosa metáfora de lo que ocurre día a día en las aulas: niñas y niños crecen, aprenden, se desarrollan, no gracias a una única persona, sino al esfuerzo compartido de todos los docentes que los acompañan. Cada uno de esos profesionales contribuye con su experiencia, visión y conocimientos a la “obra de arte” que es cada alumno.