
El ritmo y la coordinación son dos puertas de entrada muy claras al trabajo artístico porque obligan a escuchar, a acompasarse y a tomar conciencia del propio cuerpo en relación con los demás compañeros y las demás compañeras. A partir de ahí, la creación puede dar un paso más y abrir también un espacio para inventar, dibujar y dejar que la imaginación tome forma. Eso es lo que se ha trabajado en el CEIP Vicálvaro, en la Comunidad de Madrid, junto a Sonia Herrera.
Una de las últimas sesiones ha unido dos planos que se complementan bien dentro de la metodología MUS-E. Por un lado, el trabajo de ritmo y coordinación, donde el cuerpo, la atención y la relación con el grupo ocupan un lugar central. Por otro, una dinámica de creatividad en la que niños y niñas han imaginado y dibujado una mascota para la familia Addams, completamente inventada, con un nombre propio y con capacidades mágicas.
El ritmo y la coordinación no se han trabajado como ejercicios aislados, sino como una forma de desarrollar escucha, presencia y conexión con el grupo. Después, el dibujo y la invención de personajes han permitido trasladar esa energía a un terreno distinto: el de la creación visual y narrativa, donde cada niño y cada niña han podido proyectar ideas propias a partir de un universo conocido, pero abierto a nuevas posibilidades.
El arte no se limita a una sola disciplina, sino que permite pasar del movimiento al dibujo, de la escucha corporal a la invención, y del trabajo grupal a la creación individual sin perder el hilo común.
Podéis ver el vídeo aquí:
Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.