
¿A quién se dirige un programa educativo?
La respuesta es bastante evidente: a los alumnos y alumnas. Sin embargo, si de algo adolece generalmente la educación es de no tener en cuenta la opinión de los destinatarios finales, los niños y niñas.
Los programas se piensan, diseñan, desarrollan y aplican sin apenas tener en cuenta lo que los discentes, que son quienes van a recibir dicha formación, tengan voz en el proceso. Todo se hace con la mejor voluntad y suelen funcionar de la mejor manera pero, ¿por qué no escucharles?.
Esa cuestión nos la planteamos hace años desde el Programa MUS-E e incorporamos las valoraciones de los alumnos y alumnas de lo de centros educativos como forma de evaluación, control y mejora de nuestra metodología. El planteamiento base es sencillo: si los niños y niñas nos dicen lo que les gusta, y lo que no, el programa podrá adaptarse a ellos y ser más efectivo.
Por eso es tan importante para nosotros el material que nos envía el CEIP Vicálvaro de Madrid. Un vídeo documental en el que los niños y niñas nos cuentan qué es para ellos el MUS-E acompañado de imágenes de talleres, sesiones, eventos, familias, etc, en definitiva, imágenes del trabajo en el centro por parte del programa.
Un bonito recuerdo y un precioso material para nuestra mejora constante. ¡Gracias CEIP Vicálvaro!
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación y Formación Profesional, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, la Consejería de Políticas Sociales, Familia, Igualdad y Natalidad de la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 a través de su convocatoria de Subvenciones 0,7%



