Olimpiadas en el CEIP Siglo XXI de Madrid, una sesión de crear y conocer a las mascotas internacionales de estos juegos

 

La biodiversidad es increíble en nuestro planeta, con animales únicos en cada país que nos recuerdan la riqueza natural que debemos proteger. En los Juegos Olímpicos, algunos han sido mascotas emblemáticas que reflejan la fauna local y la identidad cultural de cada nación. Estos animales no solamente son símbolos de sus países, sino que también nos recuerdan la importancia de proteger la biodiversidad y preservar la riqueza natural para futuras generaciones.

Cada mascota olímpica es un recordatorio de la conexión entre la naturaleza y la cultura, y nos inspira a valorar y proteger nuestro entorno natural. Al celebrar la diversidad de especies y culturas, podemos trabajar juntos para un futuro más sostenible y respetuoso con el medio ambiente. En el CEIP Siglo XXI de Madrid han conocido más a fondo a las mascotas y además, han tenido la oportunidad de crear ellos mismos una:

Aprovechando el proyecto del centro que son los Juegos Olímpicos, reflexionamos sobre las diferentes mascotas que han existido observando como muchas de ellas son animales y están íntimamente relacionadas con la biodiversidad de los países que fueron anfitriones, como en los juegos de brasil, el oso panda de china, el águila de los estados unidos, el tigre de las olimpiadas del 88, y así muchos ejemplos, desde aquí reflexionamos sobre la biodiversidad de nuestro municipio dándonos cuenta que las cigüeñas que antiguamente emigraban según la estación, ya no lo hacen.

Los chicos y chicos decidieron entonces hacer una cigüeña como mascota de sus juegos olímpicos y este es el resultado gracias a la colaboración de todo el alumnado del centro educativo desde infantil hasta sexto de primaria, ya que todos encontramos nuestro lugar y espacio según la edad para poder colaborar en la creación de esta cigüeña que es de todos/as.

Ramiro Adrada, artista de audiovisuales que nos transmite el proceso de la sesión, fue quien acompañó a los niños y niñas durante la actividad, cuyo resultado podéis ver en el siguiente vídeo:

La construcción de la cigüeña ha sido también una herramienta para fomentar el trabajo en equipo, la escucha y la capacidad de organización. La representación del ave se convirtió en un símbolo compartido, resultado de una construcción colectiva que ha potenciado tanto la expresión artística como el sentido de pertenencia y de conexión con el entorno.

 

 

Este proyecto ha sido posible gracias a la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y de la Responsabilidad Social Corporativa de ERG Evolving Energies.