Maria Emilia Otaola: “El Arte enseña a respetar, valorar ¡y necesitar! las diferencias. Todo ello está presente en los diferentes programas de la FYME”

Miembro del Patronato de la FYME desde hace 20 años, esta artista analiza el valor de la Fundación Yehudi Menuhin España, sus retos futuros y la importancia del Arte en la vida, en el desarrollo de la sociedad y en la labor de la propia FYME.

Maria Emilia Otaola es natural y vecina de Bilbao, donde ha desarrollado parte de su trabajo.

Profesionalmente compagina su actividad como escultora con la dedicación a la música. En esta última disciplina, pertenece en calidad de soprano, a dos grupos de música barroca: Los Tonos Humanos y Aula Boreal, dedicados a la investigación, transcripción y posterior difusión, de música inédita o infrecuente de los siglos XVII y XVIII. Forma parte además, del Consejo de Administración y de la Comisión Artística de la Orquesta Sinfónica de Euskadi, y es miembro también del Patronato de la Fundación Yehudi Menuhin España.

En el campo de las artes plásticas, además de la escultura, como principal actividad, practica la fotografía, la serigrafía y la cerámica Rakú (técnica japonesa). Ha sido una de los diez artistas ganadores del premio TEFAF Art Network-Powered, concedido en Japón en el Watari Museum of Comtemporary Art de Tokyo.

Todas sus exposiciones presentan una evolución en la forma, pero mantienen en común una fuerte conexión con la música. ¿Cómo establecer conexiones entre la escultura, que pertenece al ámbito espacial y la música que es un arte temporal?

Pues es cierto que todo ello complica mis intentos… afortunadamente para la imaginación. Pero, a pesar de lo que pueda parecer, la música y la escultura abstracta tienen bastantes paralelismos: el vacío y el silencio, la materia y el sonido, la armonía secreta que posee toda obra bien resuelta… Kandinsky tenía la certeza de que la música es el referente de toda creación artística y Goethe llamaba a la arquitectura (bien podría ser la escultura) “música petrificada”…

La música y la escultura abstracta tienen bastantes paralelismos: el vacío y el silencio, la materia y el sonido, la armonía secreta que posee toda obra bien resuelta

¿El gran arte consiste en hacer real lo quimérico?

No creo que sea posible establecer una línea divisoria entre lo real y lo quimérico. Los sueños, la imaginación, las quimeras…son dimensiones de la realidad, que viven en nosotros junto a otras muchas, y que, si se lo permitimos, ejercen su magia y nos acompañan en el proceso creativo. Me parece que, en la vida y en el arte, lo real y lo quimérico, siempre crecen juntos

¿Detrás de cada obra lograda hay algo más que el tiempo presente, o sea, la soledad atemporal?

Sin duda toda obra lleva consigo la memoria de muchos instantes profundamente personales, de aciertos y de errores, de diálogos contradictorios con los materiales y las formas. Y siempre lleva además, una gran incertidumbre a través de la cual, el autor avanza hacia un final del proceso que aún no existe. Absolutamente solo, con la intuición, que le guía para ir estableciendo pactos entre permitir la auto-organización de los elementos y, necesariamente, controlar los mismos.

 ¿Si la obra artística es una experiencia y la experiencia nace de una falta de saber, ¿quiere decirse que no es el saber lo que desencadena el deseo de realizarlo, sino su contrario?

Pues seguramente. Siempre resulta más interesante, hacer aquello que no se sabe hacer. Para crear, hay que tener muy pocas certezas.

¿El error es la parte más inocente de la sabiduría? ¿O quizá es el proyecto del acierto mirando hacia un lugar equivocado?

El error, en el arte, es muchas veces el punto de partida de la creación .En principio no debiéramos considerarlo negativo ni positivo. Solamente una bifurcación inesperada que te llevará por un camino no previsto. El resultado puede ser, si el azar colabora, algo irrepetible, incluso superior a lo planificado… imposible de concebir de otra manera. Esto lo experimento muchas veces, con asombro y placer, cuando hago cerámica Rakú.

¿Dotar de una forma estética a nuestras pasiones, significa transformarlas en un estado libre y activo?

Las pasiones llevan siempre consigo torrentes de energía caótica, que necesitan salir fuera. El arte, de alguna manera, estructura el caos y procura un cauce a esta energía, que se transforma en creatividad.

¿Todo lo que cuenta esta oculto?

Precisamente ese es el secreto que el zorro comunica al Principito en su despedida. ..”Lo esencial es invisible a los ojos”. Es una buena advertencia, en un tiempo en el que la información sobre la realidad se nos da casi siempre teñida por intereses diversos, en un tiempo en el que se manipulan medios de comunicación, redes sociales… La aproximación a la realidad, a la verdad, no es nada fácil de conseguir sin la búsqueda, la duda y la reflexión personal.

¿En el dominio del pensamiento, la imprudencia es un método?

En la anterior respuesta citaba la prudencia y la reflexión, para intentar llegar a la verdad de las cosas. Reflexión sí, pero siempre en el sentido que recomienda la filósofa Marina Garcés: “Aprender a pensar, en contra de todo aquello que no nos deja pensar’ Esta actitud, no es imprudencia, sino garantía de libertad. En el arte y en la vida.

Eres patrona de la FYME, escultora y te dedicas también a la música, como nos has ido desgranando. Sin duda en tu caso Arte como identidad, desde esa perspectiva artística y multidisciplinar, ¿cómo ves el trabajo que, desde el Arte, hace la FYME?

El Arte es un territorio común, un refugio común, donde pueden convivir, entenderse y colaborar personas de distintas razas, culturas, ideologías….El Arte canaliza emociones como la angustia, el temor, la incertidumbre… El Arte enseña a respetar, valorar ¡y necesitar! las diferencias. Todo ello está presente en los diferentes programas de la FYME 

Más de dos décadas después de su marcha, como patrona de la Fundación: ¿cómo crees que es el legado de Yehudi Menuhin y el trabajo que se realiza en su nombre ?

Vivimos tiempos difíciles, con graves amenazas que la humanidad debiera afrontar más unida que nunca. Sin embargo, una corriente insolidaria recorre el mundo, poniendo el acento en lo diferente y su rechazo total. El legado de Yehudi Menuhin y el trabajo de la Fundación es más necesario ahora que nunca. Resaltaría el programa MUS-E que trabaja con niños de una gran diversidad y situaciones personales y familiares muy difíciles a los que se enseñan valores fundamentales para la convivencia.  Los resultados positivos los confirman, las evaluaciones periódicas que se realizan.

El legado de Yehudi Menuhin y el trabajo de la Fundación es más necesario ahora que nunca

La FYME cumplió 20 años en 2019 y la medalla conmemorativa salió del trabajo de tus manos. ¿Qué retos tiene para el futuro?

El reto es continuar en la misma línea, implicando a más personas, más centros, mas instituciones, en esta filosofía de vida… Este trabajo no parece que tenga final próximo…¡ por desgracia!.

En ese sentido, ¿cómo valoras la respuesta de la FYME ante la situación de pandemia que nos ha asolado en estos dos últimos años?

Las circunstancias especiales y duras de estos años de pandemia, han hecho que los programas tuvieran que adaptarse, intentando , dentro de lo posible, aportar lo que se consideraba más necesario en cada momento. Entre numerosas iniciativas, citaré un par de ellas como ejemplo.  La interesante acción educativa online: “Co-creación digital en situación de pandemia” dividida en cinco talleres, propuesta por la Fundación Internacional  (Erasmus+Capacitarte) y las  sesiones en centros de la Red MUS-E, encaminadas a que los niños tuviesen un mejor control de sus emociones a través de la Danza, la Música y el Yoga. Todo ello siempre amparado por una excelente gerencia y una enorme generosidad por parte de  los voluntarios y demás  componentes de la FYME.

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