
“Dios no puede estar en todas partes. Por eso creó filántropos, voluntarios y donantes”.
Sabiha Hasan
¿De qué está hecho un voluntario? Parece una pregunta banal, pero realmente esconde una reflexión más profunda porque, ¿qué impulsa a una persona a dedicar su tiempo y capacidades a una determinada labor por la que no obtendrá recompensa material alguna? La respuesta parece igualmente obvia: el altruismo. Pero seguramente sea una respuesta incompleta. Cada persona tiene sus propios motivos, personales e intransferibles, para tomar una decisión como esta. Sin embargo, desde el programa GenerArte creemos que el arte es una poderosa herramienta para despertar ese “algo” que nos lleve a actuar, a querer cambiar el mundo.
Por eso en estos meses hemos realizado actuaciones educativas desde y con el arte para concienciar a todas las comunidades educativas de los centros adscritos al programa del papel tan importante que realizan los voluntarios en diferentes áreas de la sociedad y como ellos también pueden ser motores de los cambios que su entorno necesita en la ciudad de Madrid.
Hemos trabajado diferentes valores vinculados a distintos sectores con los que trabajan los voluntarios para concienciar, animar y actuar directamente a través de proyectos y convirtiendo los centros educativos en puntos de reunión de la comunidad para formarse y formar a nuevas personas que quieran participar.
En el taller que traemos hoy nos dedicamos a intentar contestar a la pregunta del inicio partiendo de desechos de cuero. Un material aparentemente menor que dio mucho juego a nuestros alumnos, docentes y familiares pues cada uno demostró la variedad de personas que pueden ser voluntarios al realizar diferentes recreaciones de personas y situaciones. Una suerte de autorretratos que también nos ayudaron a reforzar ideas como las de integración, el valor de las diferencias y como la belleza puede encontrarse en cualquier entorno, incluso en los descartes de un trabajo de marroquinería.
Al terminar, contaron a qué les gustaría dedicar su tiempo de voluntariado en función de lo que habían representado y cómo se habían visto. Todo de acuerdo a nuestra metodología de participación activa para pasar de la reflexión a la acción.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Madrid a través de su Dirección General de Participación Ciudadana.



