¿En el IES La Senda de Madrid somos “bichos raros” o son pequeñas cosas que nos identifican a cada uno como personas?

 

Hay situaciones cotidianas que, aunque pueden parecer inusuales desde fuera, forman parte de las costumbres, gustos o hábitos personales. Este ejercicio de puesta en común de ello en el IES La Senda de Madrid ayudó a desdibujar la idea de «normalidad» como algo único y fijo, y a entender que lo particular, lo singular o lo poco común, también puede ser motivo de conexión, de reconocimiento mutuo y de personalidad.

Ramiro Adrada, artista de audiovisuales, que ha trabajado este tema con el alumnado de diversificación, nos remitía:

Bicho, bichejo, bicharraco, bicho raro, mi bichito… Son muchos los significados de la palabra bicho según cómo la usamos. Tras reflexionar con los niños y niñas de los diferentes significados, nos centramos en esos «bichos raros» compartiendo entre todos esas cosas que hacemos y pueden parecer raras a los demás, entendiendo que todos podemos ser «bichos raros» y la riqueza que supone esa diversidad: «me gustan los bocadillos de espaguetis», «me gusta dormir con calcetines», «no puedo ver el papel higiénico mal colocado», «me gusta mojar las patatas fritas en el helado»… y así un sin fin de casos particulares que al ser compartidos se normalizan, porque yo hago unas cosas raras pero el otro hace otras.

Al final, no somos tan raros. Mostramos a los menores diferentes tipos de hojas, hablando de su importancia en el medio ambiente y la necesidad de cuidarlo y preservarlo para tener un mundo mejor. pudieron tocarlas, olerlas, sentirlas, notar texturas, tamaños, pesos, para posteriormente realizar con ellas nuestra colección de Bichos, insectos, atendiendo al concepto de que en una colección de lo que sea, esas piezas raras, esas piezas únicas son las que le dan mayor a la propia colección.

 

 

La conexión con la naturaleza, como comentaba Ramiro, también fue un punto importante a través de la observación y el contacto con diferentes tipos de hojas. Este proceso creativo permitió establecer un vínculo entre la riqueza de la biodiversidad y la riqueza de las diferencias humanas que es tan necesario para concienciarnos con la naturaleza y cuidarla, subrayando además cómo en cualquier conjunto —ya sea de elementos naturales o de personas— las piezas únicas aportan valor al conjunto. El enfoque artístico permitió integrar expresión, pensamiento y vínculo con el entorno, generando una experiencia en la que cada persona encontró un espacio para compartir y crear desde lo que le hace diferente:

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y de la Responsabilidad Social Corporativa de ERG Evolving Energies.