En el CEIP Federico García Lorca de Córdoba tenemos súper poderes artísticos

 

Hay poderes que no aparecen en los cuentos de héroes y heroínas, pero sostienen muchas cosas importantes dentro de la escuela. Escuchar, compartir ideas, construir con otros compañeros y con otras compañeras, respetar tiempos y buscar una forma común de avanzar son algunos de ellos. En el CEIP Federico García Lorca de Córdoba, ese poder ha encontrado una forma de expresión clara dentro de las sesiones MUS-E junto a Azahara Velasco, artista de artes plásticas. El punto de partida ha sido tan sencillo como sugerente: pensar cuáles son esos súper poderes propios y encontrar la manera de dibujarlos y darles forma.

La propuesta ha permitido que niños y niñas se acerquen a sus capacidades desde la creación artística. No se ha tratado solo de imaginar un poder abstracto, sino de representarlo primero a través del dibujo y después mediante esculturas construidas en grupo. Ese paso del papel al volumen resulta importante, porque convierte una idea personal en una forma visible y compartida. El arte se relaciona aquí con lo que se ha hecho de una manera directa: dibujar obliga a pensar, elegir y sintetizar; esculpir obliga a organizarse, colaborar y transformar una idea en una construcción común.

Lo más significativo de la actividad ha sido precisamente el lugar que ha ocupado el trabajo en equipo. Si cada niño y cada niña pueden imaginar su propio poder, la escultura colectiva muestra que hay uno que necesita de todos y de todas para hacerse realidad. Trabajar en equipo aparece así como un súper poder que no pertenece a una sola persona, sino al grupo cuando consigue construir algo junto. Ahí es donde la propuesta adquiere más sentido dentro de la metodología MUS-E: el arte no solo sirve para expresarse, sino también para aprender a convivir, a compartir decisiones y a descubrir que la creación común exige escucha y cooperación.

Las esculturas construidas representan ese poder del grupo. No son únicamente objetos realizados con las manos, sino una forma de mostrar que una idea crece cuando se piensa entre varios niños y varias niñas. La práctica artística ha permitido reconocer capacidades individuales y, al mismo tiempo, ponerlas en relación con los demás compañeros y las demás compañeras.

 

 

Esta actividad ha sido posible gracias al Ministerio Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, a la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía, a la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante el programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.