
¿Qué puede hacer el arte cuando se pone al servicio de una causa compartida? En el CEIP Velázquez de Melilla, la respuesta tomó forma el pasado 4 de junio durante una jornada de puertas abiertas enmarcada en el proyecto solidario El Sueño de Vicky. En esta propuesta, las disciplinas MUS-E de teatro y danza se unieron para construir una puesta en escena vinculada a la recaudación de fondos para la investigación contra el cáncer infantil.
Lo que se hizo en el centro fue mucho más que una representación. Durante las semanas previas, niños y niñas prepararon una propuesta escénica en la que la dramatización, la expresión corporal y el movimiento permitieron narrar distintos momentos de la historia.
Así lo explica Maribel Dimas, artista de danza, desde su perspectiva:
El pasado 4 de junio, el CEIP Velázquez celebró una jornada de puertas abiertas enmarcada en el proyecto solidario El Sueño de Vicky, una iniciativa destinada a recaudar fondos para la investigación contra el cáncer infantil.
La actividad contó con una gran participación de las familias y de toda la comunidad educativa, que pudieron asistir a una puesta en escena creada conjuntamente desde las disciplinas MUS-E de teatro y danza. A través de la dramatización, la expresión corporal y el movimiento, el alumnado fue narrando diferentes momentos de la historia, transmitiendo emociones, reflexiones y mensajes de esperanza vinculados a la importancia de la investigación y la solidaridad.
Durante las semanas previas, los niños y niñas trabajaron no solo aspectos artísticos como la interpretación, la expresión corporal, la coordinación y la puesta en escena, sino también valores fundamentales como la empatía, la solidaridad, el respeto y el compromiso con quienes atraviesan situaciones difíciles. El proceso permitió al alumnado reflexionar sobre la importancia de ayudar a los demás y comprender que, incluso desde pequeños gestos, pueden contribuir a mejorar la vida de otras personas.
La asistencia de numerosas familias convirtió la jornada en un espacio de encuentro y convivencia donde arte y educación se unieron al servicio de una causa común. La emoción vivida durante las representaciones puso de manifiesto el poder de las artes para sensibilizar, generar reflexión y fortalecer los vínculos entre escuela, alumnado y familias.
Esta experiencia volvió a demostrar cómo el programa MUS-E favorece el desarrollo integral del alumnado, utilizando las artes como herramienta para trabajar valores, fomentar la participación y construir una comunidad educativa más comprometida, inclusiva y solidaria.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, la Ciudad Autónoma de Melilla y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.




