
Aunque gran parte de nuestra comunicación diaria se basa en el lenguaje oral, numerosos estudios han demostrado que el componente no verbal es igual o incluso más importante a la hora de transmitir información. Según el investigador Albert Mehrabian, en una situación donde hay incongruencia entre lo que se dice y cómo se dice, solo el 7% del mensaje corresponde a las palabras, mientras que el 38% lo transmite el tono de voz y un 55% el lenguaje corporal.
A pesar de su peso en la comunicación humana, el lenguaje no verbal sigue siendo uno de los aspectos más olvidados dentro de los procesos educativos. Por ello, trabajar el cuerpo, el gesto y la expresión más allá de la palabra resulta fundamental para desarrollar habilidades comunicativas completas, especialmente en edades clave para la construcción de la identidad.
Desde la metodología MUS-E, el arte se convierte en una herramienta idónea para este trabajo. A través de disciplinas como el audiovisual, el teatro o la danza, se generan espacios donde el alumnado puede tomar conciencia de su propio cuerpo como canal de expresión y comunicación.
Este ha sido el eje del trabajo desarrollado por el artista de audiovisuales Ramiro Adrada en el IES-ACE La Senda de Madrid. A lo largo de las sesiones, los grupos han reflexionado sobre lo que comunicamos sin hablar, utilizando el cuerpo como herramienta de creación y análisis.
En palabras del propio Ramiro:
Dicen que una imagen vale más que mil palabras. En muchas ocasiones decimos cosas por nuestra boca y el cuerpo, la cara, nos está contando otra diferente, reflexionando sobre la importancia de la comunicación no verbal en nuestras vidas, ya que supone un porcentaje muy grande de nuestra comunicación.
Tras jugar con el cuerpo, el movimiento y la creación de estatuas que cuentan situaciones, ofrecimos por grupos crear una historia que se mostrase por medio de cuatro imágenes, las cuales representaron ante los/as compañeros/as.
Este tipo de propuestas favorecen no solo la expresión personal, sino también la empatía, la observación y la capacidad de interpretar señales no verbales en los demás, aspectos esenciales para la convivencia y el desarrollo emocional.
Os invitamos a ver el vídeo que recoge parte de estas sesiones en el aula, donde el cuerpo toma la palabra:
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid y la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.


