
En el CEIP Francisco de Parras de Extremadura, el trabajo desarrollado durante este trimestre ha encontrado en la danza y en el circo dos vías de acción para abordar cuestiones que forman parte de la vida cotidiana del centro: la integración, la cooperación, la conciencia de grupo y la gestión de las emociones. A través de estas disciplinas artísticas, los niños y niñas han participado en propuestas orientadas a reforzar el respeto mutuo, la escucha y el trabajo compartido, dentro de un marco que conecta de forma directa con la metodología MUS-E.
Lejos de plantearse como una actividad aislada, el trabajo artístico se ha utilizado aquí como una herramienta para intervenir en la convivencia y en las relaciones dentro del aula. Las dinámicas propuestas por la artista de circo, artes escénicas y danza, Sonia Rodríguez (Soñiky), han favorecido la implicación del grupo en ejercicios que exigían atención a los demás, coordinación, confianza y capacidad de adaptación. En ese proceso, la práctica corporal ha servido también para abrir espacios de expresión en los que cada niño y cada niña pudiera reconocer lo que siente, compartirlo y aprender a gestionarlo en un entorno cuidado.
Durante el trimestre, la línea de trabajo ha puesto el acento en la inteligencia emocional, en la motivación y en la construcción de grupo desde un enfoque integrado de género. La danza y el circo han funcionado así no solo como lenguajes artísticos, sino también como formas de relación. El movimiento, el equilibrio, el juego escénico y la acción compartida han permitido trabajar la igualdad, la empatía y la cooperación desde la experiencia directa, haciendo visibles aspectos que muchas veces no afloran en otros contextos.
Uno de los elementos más claros de este proceso ha sido el fortalecimiento de los vínculos entre compañeros y compañeras. A medida que avanzaban las sesiones, las actividades han contribuido a generar un clima más abierto, basado en el apoyo mutuo y en la participación del grupo. Esa mejora en la convivencia no nace de un discurso abstracto, sino de haber pasado por situaciones concretas en las que era necesario colaborar, esperar, observar, sostener al otro o a la otra y encontrar un lugar dentro de una propuesta común.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante el programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia


