
La naturaleza y el arte se encuentran de una forma directa cuando mirar deja de ser solo observar y pasa a convertirse en una forma de aprender. Una hoja, una planta, una flor o una rama pueden ser al mismo tiempo objeto de estudio y punto de partida para una creación. Ahí reside una relación importante entre ambos ámbitos: el arte ayuda a detener la mirada, a fijarse en los detalles y a reconocer que el entorno no es un decorado, sino una realidad que merece atención y cuidado. Aprender ciencias naturales desde el arte implica precisamente eso: conocer mejor lo que nos rodea para valorarlo más y para comprender la importancia de proteger el medio.
En el CEIP Federico García Lorca de Córdoba, esta relación ha tomado forma en un taller de acuarela botánica del natural al aire libre desarrollado junto a Azahara Velasco, artista de artes plásticas. La propuesta ha permitido que niños y niñas salgan al encuentro de la naturaleza para observarla de cerca y trasladarla después al papel a través de la pintura. No se ha tratado de pintar desde una imagen ya dada, sino de trabajar desde la presencia directa de los elementos naturales, con todo lo que eso exige en términos de atención, observación y respeto por el entorno.
La acuarela botánica ofrece una vía especialmente adecuada para este trabajo porque obliga a mirar con precisión las formas, los colores, las texturas y las diferencias entre unos elementos y otros. El aprendizaje científico y la creación artística se apoyan aquí mutuamente. Mientras la ciencia ayuda a comprender lo que se observa, el arte enseña a mirar con más calma y a descubrir aspectos que podrían pasar desapercibidos en una observación rápida.
El taller al aire libre añade además otra dimensión importante. Salir del aula y trabajar en contacto con la naturaleza convierte la experiencia en algo más directo. Niños y niñas no solo representan el entorno: lo habitan, lo recorren y lo estudian desde la cercanía. Esa experiencia refuerza una idea central dentro de la metodología MUS-E: el arte puede ser una herramienta para aprender, para relacionarse con el mundo y para construir una conciencia más atenta hacia aquello que nos rodea.
Esta actividad ha sido posible gracias al Ministerio Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, a la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía, a la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía, a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 mediante el programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia y de la Responsabilidad Social Corporativa de ERG Evolving Energies.


