Diversidad y pluralidad religiosa desde lo emocional. El arte y la cultura religiosa compartida.

 

Cuando hablamos de integración y diversidad normalmente dejamos un factor excluyente al margen al que le damos una visibilidad relativa: el sentimiento religioso.

Resulta paradójico que las tres religiones monoteístas más importantes se hayan dedicado a separarse y excluirse mutuamente cuando comparten una raíz común. Sin embargo, la religión ha sido, durante siglos, y hasta hoy día, un elemento segregador. Ellos contra nosotros. En los que mezclamos elementos culturales, xenófobos y ciertas pinceladas de ideología religiosa sin profundizar (porque entonces se verían las similitudes, no las diferencias).

Por eso al Fundación Yehudi Menuhin España (FYME) en colaboración con la Fundación Pluralismo y Convivencia, hemos puesto en marcha el proyecto Diversidad y Pluralidad Religiosa desde lo Emocional – El Arte y la Cultura Religiosa Compartida, un programa que pretende centrarse en los elementos religiosos que nos unen, con independencia de dogmas, ceremonias y creencias.

Así, iniciamos este programa de continuidad que pretende poner en valor la diversidad religiosa como riqueza, englobar espacios compartidos y promover el diálogo interreligioso.

Para ello vamos a continuar trabajando en entornos con población en riesgo de exclusión, afectadas por un bajo nivel cultural y situaciones de precariedad. Las actuaciones en estos entornos se justifica porque en ellos el sesgo y los brotes xenófobos ante los diferentes suelen ser más violentos. Cada día, los medios de comunicación recogen noticias que hablan de la falta de respeto ante la diversidad.

De ahí que sea más necesaria la prevención. Ante ello es necesario no una actuación teórica, acción práctica que permita interiorizar y sentir desde el ámbito psicológico y sociológico. Y para ello el trabajo con metodologías activas sin duda es el camino.

Será clave el trabajo desde la metodología MUS-E de intervención desde el arte que permite interiorizar los contenidos y abordar el trabajo desde el desarrollo de la inteligencia emocional y espiritual que permita interiorizar y sentir desde el ámbito psicológico y sociológico. Será clave no hablar de las religiones en abstracto sino desde una visión del trabajo diario en el entorno de ayuda a otros, buscando referentes comunes de solidaridad.

Como puede observarse, se busca potenciar el trabajo desde un enfoque práctico y de forma presencial, tejiendo redes y construyendo desde la aportación de todos y todas. Buscar la implicación de los diferentes para crear una cultura de lo compartido, utilizando los centros educativos como los espacios de trabajo. Y es que los centros educativos son los espacios de normalización de muchos menores de familias de origen inmigrantes con diferentes religiones y culturas de origen.

Con todo este trabajo se realiza una sensibilización efectiva y real, que repercute a nivel social y que permite poner en valor la propia identidad cultural y, a partir del respecto y el conocimiento de los valores culturales compartidos, la integración y el valor de la diversidad. Sin duda, tendrá un impacto a medio y largo plazo.

El programa es posible gracias a la colaboración de la Fundación Pluralismo y Convivencia, adscrita al Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática.

Buscador

Últimas Noticias

Próximos eventos

¡No hay eventos!

#ViolinesPorLaPaz

Diapositiva anterior
Diapositiva siguiente

Envía tu violín por la Paz