
El trabajo con la identidad personal y las relaciones que establecemos con otras personas se convierte en una oportunidad para reflexionar sobre cómo nos construimos y comunicamos. Mostrar lo que somos no siempre es sencillo, y muchas veces depende del entorno, del momento o del vínculo que mantenemos con quienes nos rodean. Por eso, proponer espacios donde poder detenerse a observar qué partes de nosotras y nosotros compartimos y cuáles reservamos, permite generar nuevas formas de diálogo y entendimiento.
Esto ha sido lo que, en el IES La Senda de Madrid, los alumnos y alumnas de diversificación han trabajado con el artista de audiovisuales Ramiro Adrada que así nos contaba:
Dicen que el ser humano es como la luna, que tiene su cara oculta. Todas las personas tenemos diferentes caras según situaciones, momentos, contextos, estados de ánimo, nos mostramos de distintas maneras según estemos con amigos, familia, trabajo, etc. Esto nos permite adaptarnos a contextos y situaciones. Hablamos con los menores sobre cómo se comportan en unos espacios u otros en base a las personas con las que se están relacionando, no se muestran igual con la madre que con el padre, no se muestran igual con amigos que con profesores y tampoco lo hacen en base al estado anímico, fue una bonita sesión en donde compartir esas «caras» que no conocen de nosotros y nosotras, reflejándolas por medio de la composición de una cara formada por otras muchas a través del collage.
Abrirse a la posibilidad de hablar sobre cómo actuamos en diferentes espacios —ya sea en casa, en el entorno escolar o con personas cercanas— ayuda a ampliar la mirada sobre uno mismo y una misma, pero también sobre los demás. A través del arte, se favorece una comprensión más profunda de lo relacional, del modo en que nos mostramos y también de lo que decidimos no mostrar.
La actividad surge precisamente de este enfoque: crear desde lo que somos y desde cómo nos sentimos con las personas que forman parte de nuestro día a día. Y aquí un resumen de ello:
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid y la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.






