
Hay cosas que muchas veces damos por sentadas sin saber muy bien de dónde vinieron o cuánto costó conseguir algo que, hoy, consideramos banal. Es algo parecido a lo que ocurre en los países desarrollados y occidentales con los Derechos Humanos, los damos por sentado cuando hay ocasiones que, ni en esos mismos países, se respetan para todo el mundo por igual. De ahí que la formación en este tema sea esencial, máxime cuando el programa Cortos para no cortar los Derechos Humanos se basa en ellos. Así, y gracias a la colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación con el que se facilita la formación y capacitación a toda la comunidad educativa (alumnado, docentes y familias) para sensibilizar, concienciar y empoderar en la defensa de los Derechos Humanos como valores universales que generan mecanismos prácticos para fortalecer la convivencia en paz de los centros educativos, permitiendo abordar la discriminación y otras causas fundamentales de la desigualdad que se encuentran en el corazón de la exclusión y los conflictos.
En el caso de hoy, vamos a centrarnos en el IES Barrio Loranca de Fuenlabrada quienes han replicado el Curso de formación ONLINE mediante un Laboratorio práctico sobre la sensibilización en Derechos Humanos, en el que los docentes y alumnado del centro de secundaria que participan en el proyecto Cortos para no cortar los Derechos Humanos, han trabajado desde el teatro foro y el arte audiovisual los principios básicos de los derechos humanos universalmente reconocidos, tales como la igualdad de cada individuo como ser humano, la dignidad intrínseca de cada persona, el derecho a la autodeterminación, el derecho a la integridad, a la paz y a la seguridad, la vigencia de los derechos sociales y culturales.
Partiendo desde la práctica y utilizando metodologías innovadoras desde el arte, se ha planteado recoger en varios cortometrajes, que la educación en Derechos Humanos no es sólo la promoción de ciertas habilidades sociales, sino que también es preciso aprender a descubrir el valor de lo humano como presupuesto fundamental de la convivencia dentro y fuera del ámbito educativo.
En definitiva, se ha tratado de profundizar en la protección de los derechos humanos y mejorar las capacidades personales para su pleno ejercicio por parte de los titulares de los mismos, con el objetivo de fortalecer la eficacia de las intervenciones en la escuela como espacio para su desarrollo y defensa.
El programa Cortos para no cortar los Derecho Humanos es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.


