
En el CPI Plurilingüe Antonio Faílde de Galicia, el teatro se ha convertido en una herramienta para acercarse a distintas figuras femeninas gallegas desde la creación escénica. De la mano de Bal Castro, artista de artes escénicas, el centro ha desarrollado una propuesta en la que la composición teatral ha servido para conocer, recordar y poner en relación nombres propios de la cultura y de la historia de Galicia con el trabajo artístico realizado en el aula.
La propuesta sitúa el arte en un lugar muy concreto: el de la exploración y la memoria. A través del teatro, esas figuras no se abordan únicamente desde la explicación o desde la lectura, sino también desde la acción, el cuerpo, la voz y la puesta en escena. Eso permite que el acercamiento a estas mujeres no quede limitado a un dato o a un nombre, sino que se convierta en una experiencia compartida en la que el grupo piensa, interpreta y recrea.
Rosalía de Castro, Isabel Barreto y Maruja Mallo aparecen aquí como referentes distintos entre sí, pero unidos por una misma línea de trabajo: la posibilidad de mirar a mujeres que forman parte del patrimonio cultural e histórico gallego y hacerlo desde la práctica artística. El teatro, en este caso, abre una vía para preguntar, representar y comprender. ¿Qué mejor manera de acercarse a una figura histórica o cultural que darle cuerpo en escena y pensarla desde la creación?
Además, este tipo de sesiones refuerzan un aspecto clave del programa: entender el arte como una herramienta integrada en el aprendizaje y en la vida del centro. La creación escénica no funciona solo como una actividad puntual, sino como una forma de trabajar contenidos, abrir conversaciones y generar nuevas maneras de relación con lo que se aprende.
Este proyecto es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional de la Junta de Galicia, la Consellería de Política Social e Igualdad de la Junta de Galicia, a la Fundación Paideia Galiza y la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.