
El circo, a menudo percibido como un espectáculo caótico y lleno de color, en realidad requiere una gran disciplina, precisión y trabajo en equipo. Como cualquier otra disciplina artística, el circo combina la creatividad con la organización, enseñando a sus practicantes que detrás de cada acto hay un proceso riguroso de ensayo y coordinación. En este contexto, la Fundación Yehudi Menuhin España está encantada de presentar las recientes sesiones de MUS-E en el CEIP San Pedro de Visma en La Coruña, donde la artista de circo Ana Balmaceda ha guiado a los alumnos, alumnas y sus familias en un viaje de aprendizaje a través de esta emocionante disciplina.
Durante las sesiones, Ana implementó diversas actividades que fomentaron el trabajo en equipo, la escucha activa y el respeto por las ideas de los demás, valores fundamentales en un entorno diverso. La jornada comenzó con un calentamiento, preparando tanto los cuerpos como las mentes de los estudiantes para la aventura que les esperaba. Luego, se llevó a cabo el juego “Adivina el objeto”, donde un objeto aleatorio se colocó en el centro de la escena. Los alumnos debieron escenificar un significado diferente al del objeto en sí, lo que no solo estimuló su creatividad, sino que también mejoró su capacidad de comunicación.
A continuación, se realizó un ejercicio de comunicación y escucha en el que cada alumno tenía que aportar una palabra para construir una frase completa. Esta actividad no solo fortaleció sus habilidades lingüísticas, sino que también promovió la colaboración y el respeto por las ideas de los demás.
El juego “Ciempiés” consistió en formar grupos con un número determinado de extremidades en el suelo, lo que llevó a los estudiantes a trabajar juntos y a comunicarse para lograr un objetivo común. Por último, se introdujo la técnica de malabares, donde los alumnos aprendieron la metodología de carriles para comprender los tiempos de lanzamiento necesarios para dominar el patrón básico de esta habilidad circense.
La jornada culminó con una conexión grupal, un momento para reflexionar sobre lo aprendido y compartir experiencias. A través de estas dinámicas, los estudiantes no solo se divirtieron, sino que también desarrollaron habilidades esenciales que les servirán en su vida diaria, destacando la importancia del trabajo en equipo y la diversidad como fuente de riqueza.
En definitiva, las sesiones de circo en el CEIP San Pedro de Visma son un testimonio del poder transformador del arte, demostrando que, al igual que en el circo, la vida requiere de equilibrio, coordinación y respeto mutuo para crear algo verdaderamente mágico.

El programa es posible gracias a la colaboración de la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional de la Xunta de Galicia, a la Consellería de Política Social e Igualdade de la Xunta de Galicia, a la Fundación Paideia Galiza, al Ayuntamiento de A Coruña y al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 gracias a su convocatoria del 0,7%.





