Circo, danza, emoción e integración en el CEE Ponce de León de Extremadura

 

El arte vuelve a convertirse en motor educativo y de inclusión en el CEE Ponce de León de Extremadura, donde la artista de circo Sonia Rodríguez, conocida como Soñiky, ha desarrollado durante este trimestre un trabajo interdisciplinar desde las metodologías activas. Las sesiones han estado centradas en la integración del circo, la danza y la educación emocional como herramientas para fomentar el bienestar, la expresión creativa, la autoestima y la conexión con los demás.

En palabras de la propia artista:

Este trimestre hemos progresado en habilidades específicas relacionadas con cada disciplina. Con la danza hemos mejorado la coordinación, el ritmo y la expresión corporal; expresando también sus emociones y sentimientos de una manera creativa y libre.
Con el circo hemos trabajado malabares con pañuelos, mejorando su coordinación, el equilibrio y la motricidad fina. Lanzar y atrapar pañuelos requiere de precisión y control, lo que beneficia la concentración y el desarrollo físico. Lograr dominar esta habilidad aumenta su autoestima y la confianza en sí mismos.
Seguimos trabajando la relajación y la meditación guiada ayudando a los/as alumnos/as a manejar el estrés y la ansiedad, promoviendo un estado de calma y tranquilidad.
Este trimestre seguimos trabajando, probando y ejecutando de manera interdisciplinar combinando la educación emocional, el circo y la danza, con el objetivo de fomentar el bienestar personal, la expresión creativa y el trabajo en equipo.
A través de la educación emocional y el corro MUS-E hemos trabajado la empatía, la comunicación asertiva.
En las actividades de circo han explorado disciplinas como malabares, equilibrios y juegos cooperativos para fomentar la concentración, la coordinación, la perseverancia y la confianza en uno mismo.
Por medio de la danza, se ha potenciado la expresión corporal, la creatividad y la conexión con el propio cuerpo y el grupo.
También se han realizado actividades de movimiento y expresión libres a través de distintos estilos musicales, fomentando la creatividad, la espontaneidad y el disfrute del movimiento.

La práctica de las artes circenses en contextos educativos de diversidad funcional resulta especialmente beneficiosa, ya que permite una participación adaptada al ritmo y capacidades de cada persona, mejorando aspectos motores, sociales y afectivos. El trabajo con el cuerpo desde una dimensión lúdica fortalece el sentimiento de competencia y de pertenencia, dos aspectos clave en la inclusión y el crecimiento personal.

Os invitamos a disfrutar del vídeo resumen del trimestre y del proceso compartido que continúa construyéndose sesión a sesión:

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social  Migraciones, de  la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura,  la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura, y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de su convocatoria del 0,7%.