
Hay historias que no solo se leen: también se cantan, se bailan y se representan. Cuando un cuento musical reúne a niños y niñas, profesorado y familias, el Día del Libro se convierte en algo más que una celebración puntual y pasa a ser una experiencia compartida de creación, aprendizaje y convivencia. En esta ocasión, la escena en el CEIP Reyes Católicos de Melilla junto a Maribel Dimas, artista de danza, ha servido además para mirar hacia el cuidado del planeta y recordar que la cultura también puede ayudar a pensar en cómo vivimos y en cómo queremos cuidar lo que tenemos en común:
Con motivo de la celebración del Día del Libro, el CEIP Reyes Católicos llevó a cabo una nueva edición de su tradicional cuento musical, un proyecto interdisciplinar que desde hace varios años forma parte de la vida del centro y que reúne a alumnado, profesorado y familias en torno a una experiencia artística compartida.
En esta ocasión, la historia estuvo ambientada en África y permitió reflexionar sobre la importancia del cuidado de los recursos naturales, el uso responsable del agua y la protección del medioambiente. A través de la música, el teatro y la danza, el alumnado transmitió mensajes relacionados con la sostenibilidad, el respeto por la naturaleza y la necesidad de cuidar el planeta para las generaciones futuras.
El proyecto contó con la participación del alumnado de tercero, cuarto y quinto de Educación Primaria y se desarrolló gracias al trabajo coordinado entre el área de Música, las disciplinas artísticas del programa MUS-E y el profesorado del centro. Esta colaboración permitió construir una propuesta escénica rica y diversa, en la que cada grupo aportó su creatividad y su talento para dar forma a la historia.
Durante el proceso, los niños y niñas desarrollaron competencias relacionadas con la expresión artística, la memoria, la coordinación, la escucha activa y el trabajo en equipo. Asimismo, tuvieron la oportunidad de acercarse a otras culturas y realidades, fomentando valores como el respeto, la empatía, la convivencia y el compromiso con el entorno.
Las representaciones pudieron ser disfrutadas tanto por todo el alumnado del colegio como por las familias, que acudieron a compartir este momento tan especial. La gran implicación de toda la comunidad educativa convirtió una vez más el cuento musical en una experiencia de aprendizaje significativa, donde las artes sirvieron como vehículo para educar en valores y fortalecer los vínculos entre escuela, alumnado y familias.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, la Ciudad Autónoma de Melilla, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia y de la Responsabilidad Social Corporativa de ERG Evolving Energies.


