Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026: cuarenta y tres personas voluntarias se prepararon en Madrid para intervenir desde el arte y la educación

 

Cuarenta y tres personas voluntarias se incorporaron en 2025 a SolidarizArte en la Comunidad de Madrid. La cifra suponía una parte de las más de cien personas voluntarias con las que contaba entonces la entidad en la región y permite recuperar, durante este Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026, un aspecto imprescindible de la acción voluntaria: la formación antes de la intervención.

Dentro de este grupo de voluntarios y voluntarias de la Fundación Yehudi Menuhin España que participaron en este proyecto, había perfiles diversos en edad, formación, experiencia y disponibilidad. Un 76 % eran mujeres y, precisamente por esa diversidad, el proyecto contemplaba itinerarios personalizados e individualizados de acompañamiento y formación.

La preparación abordaba cuestiones relacionadas con el funcionamiento de la entidad y con los derechos y obligaciones de las personas voluntarias, pero incorporaba también la metodología socioeducativa MUS-E. A través de ella se trabajaban herramientas para utilizar el arte en la transmisión de valores, dinamizar sesiones educativas, relacionarse con niños, niñas, adolescentes y docentes, gestionar conflictos, afrontar situaciones de tensión y desarrollar acciones de sensibilización.

Entre marzo y junio, las personas voluntarias habían recibido conocimientos, competencias y habilidades orientadas a su posterior intervención directa. El proceso contemplaba además el acompañamiento de artistas y docentes durante las distintas acciones, conectando así la formación con la práctica en los espacios educativos.

Otro de los elementos señalados en la publicación era la posibilidad de trasladar lo aprendido a otros contextos y colectivos. Las estrategias y competencias adquiridas en intervención socioeducativa y acción voluntaria podían continuar utilizándose más allá de una actividad concreta y contribuir a fomentar la participación activa en los barrios.

Esta experiencia de SolidarizArte recuerda que el voluntariado no comienza cuando una persona entra en un aula. Antes existe un proceso de formación, acompañamiento y adquisición de herramientas que permite convertir la voluntad de colaborar en una intervención preparada y vinculada al arte, la educación y la acción social.