
El voluntariado también se fortalece cuando las organizaciones trabajan en red. Recuperamos hoy una notica de 2016, en la que dábamos cuenta de cuando FEVOCAM, la Federación de Entidades de Voluntariado de la Comunidad de Madrid de la que forma parte la Fundación Yehudi Menuhin España, incorporó seis nuevas entidades a su estructura.
Las incorporaciones fueron aprobadas durante la Asamblea General Ordinaria. Desde entonces, sumaron ASDE Exploradores de Madrid, Asociación Candelita, Fundación Aldaba, Fundación Esperanza y Alegría, Teléfono de la Esperanza y Territorios Vivos.
Con estas nuevas adhesiones, FEVOCAM alcanzaba las 70 entidades integradas en la Comunidad de Madrid. La publicación recogía además una cifra que permite dimensionar el alcance de aquella red: alrededor de 43.000 personas voluntarias desarrollaban programas vinculados a ámbitos sociales, culturales y medioambientales.
Recuperamos esta noticia durante el Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026 porque permite mirar la acción voluntaria desde una perspectiva colectiva. Cada organización desarrolla sus propios proyectos y trabaja con realidades diferentes, pero formar parte de una red facilita compartir espacios, recursos y objetivos comunes y, además, demuestra que es una acción que aumenta día a día incorporando nuevas personas voluntarias.
La propia dimensión de FEVOCAM mostraba ya entonces que el voluntariado no se limita a acciones aisladas. Detrás de cada intervención existe también un tejido de entidades que coordina esfuerzos y conecta a personas que deciden dedicar parte de su tiempo a distintas causas.
La incorporación de seis nuevas organizaciones ampliaba precisamente ese tejido. Sumaba experiencias, ámbitos de actuación y personas a una estructura común que, según los datos recogidos en la publicación de 2016, llegaba a beneficiar a alrededor de un millón de madrileños y madrileñas.