
Doce ciudades y pueblos de Castilla-La Mancha formaban parte en 2024 de una propuesta que buscaba sumar personas voluntarias vinculadas al arte y la cultura y proporcionarles recursos para intervenir en diferentes contextos educativos y sociales. CapacitArte para la Acción Voluntaria planteaba así el voluntariado no desde acciones individuales, sino desde procesos colectivos capaces de conectar creación artística, participación social y comunidad.
Este Movimiento de Artistas Voluntario era un proyecto se desarrollaría en localidades de las provincias de Albacete, Cuenca, Ciudad Real, Guadalajara y Toledo. Su planteamiento partía de la formación como uno de los elementos necesarios para mejorar la cualificación de las personas voluntarias y ampliar los recursos disponibles para su acción.
Los talleres y procesos formativos buscaban proporcionar herramientas desde el arte que pudieran aplicarse posteriormente en centros educativos y otros espacios sociales. Ese trabajo contemplaba la intervención con niños y niñas, adolescentes y jóvenes, familias, personas inmigrantes, mujeres, personas con distintas capacidades y otros colectivos, en coordinación con servicios educativos y sociales.
Las primeras semanas del proyecto estuvieron dedicadas precisamente a preparar a los equipos de colaboradores y colaboradoras de Castilla-La Mancha. La formación estuvo coordinada por Jesús Lerín, responsable de voluntariado, y permitió presentar CapacitArte en las distintas zonas en las que estaba prevista su implantación.
La propuesta incorporaba además un enfoque de derechos y planteaba cuestiones relacionadas con los vínculos sociales, la autoestima, el autoconcepto, la construcción de comunidad, la igualdad de género, el medioambiente y la educación para el Desarrollo Sostenible. El objetivo era que las personas voluntarias dispusieran de recursos aplicables posteriormente en su intervención directa.
Durante este Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026, aquella experiencia permite recordar que ampliar la acción voluntaria también significa generar espacios donde personas con conocimientos artísticos puedan encontrarse, formarse y poner sus capacidades al servicio de procesos colectivos. CapacitArte proponía precisamente ese recorrido: conectar arte y voluntariado para reforzar la intervención social desde los distintos territorios de Castilla-La Mancha.