
En el marco del proyecto CapacitArte para la Acción Voluntaria, vemos la necesidad de generar un movimiento de personas voluntarias vinculadas al arte y la cultura. Creemos que las acciones en estos campos no deben realizarse de manera individual, sino a través de procesos de transformación colectiva. Por ello, es fundamental crear un movimiento emergente de artistas voluntarios que faciliten el acceso a la cultura de grupos vulnerables, promoviendo el empoderamiento, la inclusión social, y abordando cuestiones de género y medioambiente. Esta iniciativa busca crear espacios inclusivos mediante el arte, trabajando con niños, adolescentes y jóvenes con diferentes discapacidades, además de grupos y colectivos vulnerables. También se enfoca en fomentar la educación global para el Desarrollo Sostenible y en mejorar la cualificación de las personas voluntarias en acción.
Para alcanzar estos objetivos, los talleres y formaciones estarán orientados a promover un modelo de participación en la acción voluntaria con recursos desde el arte, aplicables en centros escolares y otros contextos educativos y sociales. Estos recursos se usarán para trabajar con la infancia, colaborar con familias, minorías étnicas y personas inmigrantes, mujeres, y personas con distintas capacidades, en estrecha colaboración con servicios educativos y sociales. El proyecto se llevará a cabo en 12 ciudades y pueblos de Castilla-La Mancha, en Albacete, Cuenca, Ciudad Real, Guadalajara y Toledo.
En las primeras semanas del proyecto, se ha formado a los equipos de colaboradores en Castilla-La Mancha bajo la coordinación de Jesús Lerín, responsable de voluntariado de la Fundación Yehudi Menuhin España. Se ha presentado el proyecto en las distintas zonas de intervención, con el objetivo de generar un cambio en las perspectivas y metodologías. Creemos que para que las cosas cambien, es necesario transformar también los procedimientos. Es imprescindible generar procesos que transformen integralmente a la persona, afectando los vínculos sociales, la autoestima, el autoconcepto y la construcción de comunidades cohesionadas y sostenibles. Este enfoque se basa en las relaciones con el entorno, que constituyen el caldo de cultivo para ejercer la ciudadanía y los derechos.
Encontrar un modelo que trabaje el enfoque de derechos permitirá dinamizar el proceso, analizar, evaluar y detectar claves de intervención prácticas. Este enfoque es esencial para la promoción de la justicia social, la reducción de la desigualdad y, en última instancia, para el cambio y la transformación de nuestra sociedad. La formación específica dirigida a personas voluntarias es la clave para fortalecer la acción social, mejorando la calidad de la intervención y dotando a las entidades de recursos innovadores que las personas voluntarias podrán aplicar en los programas sociales que desarrollamos.
El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Bienestar Social de la Junta de comunidades de Castilla-La Mancha