Año Internacional de las Personas Voluntarias 2026: una primera experiencia como voluntario en Madrid abrió a Luis Sampedro un recorrido de años junto a la FYME

 

En 2007, Luis Sampedro participó como voluntario en la Cabalgata de Reyes recogiendo deseos. Aquella colaboración fue el comienzo de un recorrido que después le llevó a asumir diferentes tareas relacionadas con la educación y el teatro dentro de la FYME.

Hoy recordamos la importancia de formar en valores como base de la tarea de la FYME, esto es de lo que hablaba el testimonio de Luis Sampedro, artista de la FYME, con motivo del vigésimo aniversario de la Fundación.

En él recordaba literalmente aquel inicio: “Participé como voluntario en la Cabalgata de Reyes de 2007, recogiendo deseos. Y a partir de allí me fueron llamando para diferentes tareas”. Entre ellas citaba el trabajo en MUS-E, cursos de formación para docentes, eventos dentro de esas formaciones y la creación de una obra de teatro didáctico.

Sampedro había llegado a Madrid desde Argentina y encontró en la FYME un espacio desde el que continuar un trabajo vinculado al teatro y a la educación pública. Con el paso de los años recorrió numerosos colegios utilizando esta disciplina para trabajar la voz, el cuerpo, el juego, la creatividad y la construcción colectiva.

Su trayectoria permite recuperar una dimensión importante del voluntariado: una primera colaboración puede convertirse en el comienzo de una implicación sostenida. El tiempo aportado inicialmente puede abrir nuevos espacios de participación y permitir que conocimientos y experiencias personales se incorporen después a otros proyectos.

Durante este Año Internacional de las Personas Voluntarias recuperamos aquel testimonio porque muestra cómo el compromiso puede crecer y transformarse. En el caso de Luis Sampedro, una acción voluntaria en Madrid terminó dando paso a años de trabajo desde el teatro y la educación, manteniendo una idea que él mismo resumía en aquella entrevista: “Formar en valores es la base de nuestra tarea”.