
El proyecto de centro sobre museos del mundo ha permitido al CEIP Gesta de Asturias acercarse a diferentes formas de entender el arte desde el aula. En esta ocasión, la referencia elegida por Blanca Dacal, artista de artes plásticas, ha sido el Middelheim Museum de Amberes, un museo al aire libre donde la escultura se relaciona con el paisaje, la naturaleza y el recorrido de quienes lo visitan.
La escultura ofrece una forma de expresión distinta a la pintura no solo por su tridimensionalidad. También porque ocupa un espacio, modifica la relación con el entorno y obliga a quien la contempla a moverse, rodearla, observarla desde varios puntos de vista y percibir su volumen, su peso o su equilibrio. En ese sentido, la escultura dialoga directamente con el cuerpo: el de quien la crea, el de quien la mira y, en esta propuesta, también el de quienes la interpretan.
Desde la metodología MUS-E, este enfoque permite trabajar la observación, la imaginación, la expresión corporal y la relación con el grupo. La obra artística deja de ser algo distante para convertirse en una experiencia que puede sentirse, representarse y transformarse desde el movimiento.
Blanca Dacal resume así el proceso desarrollado:
En esta sesión elegí como referencia el Middelheim Museum, situado en Amberes, Bélgica, un museo al aire libre donde las esculturas conviven con la naturaleza y dialogan con el paisaje.
A partir de esta idea, los niños y las niñas realizaron una performance inspirada en las esculturas: les dieron vida, movimiento e historia a través del cuerpo, la quietud, el gesto y el relato.
La actividad permitió trabajar la creatividad desde la observación pausada de las obras de arte en los museos, entendiendo que una escultura también puede imaginarse, habitarse y transformarse desde el movimiento.
A través del juego escénico, cada niño y cada niña pudo convertirse en una escultura viva, creando personajes, acciones y pequeñas historias desde su propia expresión corporal.
Es mirar el arte de otra manera: no solo como algo que se contempla, sino también como algo que se puede sentir, interpretar y vivir con el cuerpo.
La propuesta permitió trasladar el museo al aula desde una perspectiva activa. Los niños y niñas no se limitaron a observar esculturas como referentes, sino que exploraron cómo una forma quieta puede adquirir presencia, intención y relato cuando se trabaja desde el cuerpo tal y como puede verse en el vídeo que nos han compartido:
Este programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación del Principado de Asturias, la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia