
Mirar un retrato no consiste sólo en observar un rostro. También implica preguntarse qué expresa una mirada, qué puede esconder una escena y qué sucede cuando una imagen fija empieza a moverse en nuestra imaginación. Desde ahí parte la sesión MUS-E “Sentir la mirada del arte”, desarrollada en 4º B del Colegio Gesta de Asturias junto a Marta Pintos, artista de artes plásticas y audiovisuales, una propuesta en la que el lenguaje visual, la creación manual y la técnica del stop motion se han unido para dar forma a una historia compartida.
La actividad ha llevado a niños y niñas a construir una visita animada a una exposición de retratos del Museo Thyssen. Aquí ha tenido gran importancia tanto el proceso de aprendizaje, como el resultado final, que ha pasado de ser una imagen observada a convertirse en un elemento vivo dentro de una secuencia creada en grupo.
Estas son las palabras de la propia artista Marta:
El alumnado de 4º B del colegio Gesta se ha inmerso en la aventura de animar una enigmática visita a una exposición de retratos en el Museo Thyssen.
La técnica empleada ha sido la de stop motion, requiriendo mucha concentración y un gran trabajo en equipo. Una vez planteada la sinopsis de la historia a animar, comenzaron seleccionando fotografías de retratos expuestos en el Museo Thyssen para prepararles el mecanismo que posteriormente serviría para manipular las miradas de dichos retratos, construyeron los personajes protagonistas de la historia, dibujaron y pintaron la fachada del Museo, así como los marcos de los cuadros expuestos, y grabaron los audios. Foto a foto, el resultado ha sido un corto animado “misterioso”, ¿fruto de la imaginación de una de las visitantes?
La cita resume bien la riqueza del proceso. El stop motion exige paciencia, atención al detalle y capacidad para coordinar muchas tareas distintas. Seleccionar imágenes, preparar mecanismos para intervenir las miradas, construir personajes, pintar decorados y grabar audios implica comprender que una creación audiovisual no surge de un único gesto, sino de una suma de decisiones sostenidas en el tiempo. Ahí está también su valor educativo: en la necesidad de trabajar juntos y juntas, de repartirse responsabilidades y de ver cómo una idea se convierte poco a poco en una pieza completa.
Además, la mirada ha sido el centro de todo. La mirada del retrato, la mirada de quien observa y la mirada de quienes crean. En el Colegio Gesta, “Sentir la mirada del arte” ha vuelto a mostrar que el arte también puede enseñarnos a mirar más despacio, a construir imágenes y a dar movimiento a lo que parecía inmóvil.
Podéis asomaros al proceso aquí:
Y ver el resultado final aquí:
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación del Principado de Asturias, la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.







