Las familias del CEIP Alfonso X El Sabio de Madrid conocen MUS-E desde dentro a través de las artes plásticas

 

A veces, para comprender de verdad una propuesta educativa, no basta con oír hablar de ella. Hay que vivirla, como lo han hecho las familias en la formación de familias del CEIP Alfonso X El Sabio de Madrid, junto a Gabriela Waisberg, artista de artes plásticas y danza. Durante esta sesión, se han acercado de forma directa a la experiencia MUS-E que tantas veces habían escuchado nombrar a sus hijos e hijas.

La sesión se convirtió en un tiempo para parar el ritmo cotidiano y entrar en otro tipo de relación. No desde la explicación teórica, sino desde la práctica compartida. Madres, padres, niños y niñas pudieron crear juntos y juntas, descubriendo cómo el arte abre un espacio distinto para encontrarse, escucharse y expresarse dentro del ámbito familiar y escolar.

Durante el taller, las familias se implicaron en dinámicas diversas: juegos de creación con la palabra, propuestas teatrales, momentos de relajación en cercanía y actividades de creación plástica. Esa variedad permitió que la experiencia no se limitara a una sola disciplina, sino que mostrara una de las claves del programa MUS-E: el arte como un lenguaje múltiple capaz de unir cuerpo, emoción, imaginación y vínculo.

Lo relevante de una sesión así no está solo en lo que se hace, sino en lo que permite. Jugar con la palabra, probar una dinámica teatral, detenerse en una relajación compartida o crear una pieza plástica juntos y juntas ayuda a que las familias entren en contacto con una forma de aprendizaje que pasa por la experiencia, por la sensibilidad y por la presencia mutua. El arte tiene una relación muy estrecha en la educación en experiencias como esta ya que crea condiciones para mirar de otra manera a los hijos y a las hijas, para compartir un tiempo de calidad y para comprender que la escuela también puede ser un lugar de encuentro con las familias.

Según se nos traslada, las familias acogieron la propuesta con asombro y con entrega. La disfrutaron con alegría y compromiso, y entre las palabras que aparecieron al final estuvieron ideas como “espectacular”, “mucha alegría”, “relajación” y “conectadas”. Esas impresiones resumen bien el sentido de la jornada: una experiencia en la que crear juntos y juntas permitió también reconocerse y detenerse.

 

 

 

Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración establecida con la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia y EmpoderArte.