Los que enseñan en el lugar de los que aprenden durante la formación docente en el CEIP Alfonso X El Sabio de Madrid

 

Para que una propuesta artística tenga sentido en el aula, no basta con conocerla desde fuera. También es necesario vivirla. Crear, exponerse, sentir vergüenza y seguir adelante, forma parte de un proceso que ayuda a comprender mejor cómo se enseña, cómo se aprende y cómo se acompaña a niños y niñas en sus propios recorridos.

Esta propuesta dirigida a docentes, ha permitido que maestros y maestras del CEIP Alfonso X El Sabio de Madrid, junto a Gabriela Waisberg, artista de artes plásticas y danza, se sitúen en el lugar de quienes crean. No solamente desde la observación, sino también desde la experiencia directa. En ese contexto, la imaginación y la creación han ocupado un lugar central, mostrando que los procesos de aprendizaje no se sostienen únicamente en contenidos, sino también en la forma en que se despierta la motivación, se acompaña la expresión y se da espacio a la búsqueda personal y colectiva.

Ahí reside una de las claves de este trabajo. Cuando el profesorado conoce el programa en primera persona, puede comprender mejor el valor que tiene el arte como herramienta de intervención social y de trabajo intercultural. No se trata sólo de incorporar una actividad distinta al día a día del centro, sino de entender cómo el arte abre espacios de encuentro, de escucha y de relación entre personas distintas, y cómo puede ayudar a construir comunidad dentro del aula.

La formación ha sido también un espacio para reflexionar sobre algo esencial en educación: que la manera de enseñar influye directamente en la manera de aprender. Crear en grupo, asumir la incomodidad que a veces produce exponerse y reconocer que esa dificultad forma parte del proceso ayuda a maestros y maestras a mirar con más profundidad lo que después ocurre en clase con niños y niñas.

 

 

 

Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración establecida con la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia y EmpoderArte.