El CEIP María Milagros Acosta García de La Palma utiliza el arte para hacer una fiesta de reencuentro con las familias después de cuatro años

 

Hay momentos en los que el arte no solo sirve para crear, sino también para volver a encontrarse. Eso es lo que ha sucedido en el CEIP María Milagros Acosta García de La Palma, donde el proyecto desarrollado por el artista MUS-E y que cuenta con la colaboración del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza ha dado lugar a una fiesta de reencuentro con las familias después de cuatro años. La propuesta da continuidad a la experiencia que ya compartimos en una noticia anterior sobre la presencia del museo en el centro, y amplía ahora su sentido al abrir ese trabajo artístico a madres, padres y comunidad educativa.

Desde el centro lo explican así:

El Museo Thyssen nos ha ofrecido durante tres semanas un proyecto de arte itinerante, por lo que hemos hecho una invitación a las familias para que  realicen con nosotros unos talleres aprovechando que está Salvatore, del proyecto MUS-E con nosotros. Hemos trabajado con los materiales lúdicos  que nos ofrece el museo Thyssen, que es una maleta itinerante basada en la  obra de Sonia Delaunay y también otras artistas como Maruja Mallo con las  familias.

El encuentro con las familias ha sido muy emocionante pues ha  unido a la Comunidad Escolar en un espacio que no compartíamos desde  hace cuatro años por la evacuación debido al volcán.

El arte aparece como un punto de unión entre escuela, museo y familias, pero también como una vía para recuperar un espacio compartido que había quedado interrumpido. No se trata solo de realizar talleres, sino de volver a habitar juntos y juntas un lugar de encuentro a través de la creación.

La presencia de la maleta itinerante del Thyssen refuerza además una idea especialmente relevante: la escuela puede dialogar con el museo desde la experiencia directa, desde los materiales y desde referencias artísticas que abren conversación y práctica. La mención a Sonia Delaunay y Maruja Mallo añade otra dimensión importante, porque permite acercar al centro la obra de mujeres artistas y seguir ampliando la mirada sobre su lugar dentro de la historia del arte. Así, la creación compartida no solo activa vínculos, sino que también da visibilidad a referentes femeninos.

La participación de Salvatore Cibelli, artista de artes plásticas hace que este encuentro sea aún más especial, haciendo llegar también a las familias que el arte puede abrir un espacio para celebrar, compartir y reconstruir vínculos.

 

 

 

El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias del Gobierno de Canarias y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco de los programas EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia y EmpoderArte.