
A veces, detenerse también forma parte del aprendizaje. En un contexto escolar marcado muchas veces por el ritmo, la palabra y la acción inmediata, trabajar la calma, los gestos pequeños y la escucha del cuerpo abre otras posibilidades para expresarse, relacionarse y crear. Cuando el arte entra en ese terreno, aparecen formas distintas de comunicación que permiten observar, imaginar y dar nuevos significados a lo cotidiano.
Eso es lo que se ha desarrollado durante el segundo trimestre en el CRA Maestro Don Victoriano Mateos, en Extremadura, junto a Sonia Rodríguez (Soñiky), artista de circo y artes escénicas. A través de propuestas vinculadas a la danza, el circo y el teatro, el centro ha trabajado desde el arte.
Sonia nos trasladaba unas palabras de todo lo que se ha experimentado durante estos meses:
Este trimestre hemos trabajado la calma, los movimientos pequeños y sutiles que tanto dicen, fomentando la expresión corporal y otras fórmulas de comunicación. También hemos trabajado la educación emocional a través del objeto, buscándole una vida y un sentido diferente. Esto ha fomentado la cohesión, la empatía y el autoconocimiento. Es maravilloso ver como un objeto cotidiano puede transformarse en lo que queramos. La imaginación fluye sola tanto individual como grupalmente.
Durante este trimestre, en este centro educativo se ha trabajado de forma especial la creatividad a través de herramientas de improvisación vinculadas a la danza, el circo y el teatro. Estas disciplinas han permitido al alumnado explorar sus propias aptitudes y potenciar su capacidad artística, dando espacio a la investigación personal, la experimentación y la iniciativa propia. A través de propuestas abiertas y dinámicas, cada alumno y alumna ha podido descubrir nuevas formas de expresión y desarrollar su creatividad de manera autónoma.
Este enfoque ha favorecido la motivación y el disfrute del proceso de aprendizaje, ya que el alumnado se ha sentido protagonista de sus propias creaciones e iniciativas. El trabajo se ha desarrollado tanto a nivel individual como grupal, fortaleciendo no solo la expresión personal, sino también la cohesión del grupo, la cooperación y el trabajo en equipo.
Este proyecto es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, la Consejería de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.