
En el CEIP La Paz de Albacete, en Castilla-La Mancha, Sandra Blanco está desarrollando un proceso de creación en danza cuyo resultado final podrá verse en el tercer trimestre en forma de videodanza. Las imágenes del trabajo en marcha deja ver una línea clara: partir del movimiento, del grupo y de la escucha para construir una pieza que no se queda en el aula, sino que se transforma también en memoria visual y sonora.
La danza encaja de forma directa en la metodología MUS-E porque activa el cuerpo como espacio de relación y aprendizaje. Es una intervención educativa a través del arte que trabaja diálogo, interacción, creatividad, imaginación, cohesión social y desarrollo emocional, y que entiende las artes como motor de dimensiones sociales, educativas y culturales. La UNESCO, además, subraya que la educación cultural y artística contribuye a la convivencia respetuosa, al diálogo intercultural y a la construcción de sociedades más democráticas.
Y es que la danza puede favorecer habilidades visoespaciales y que existe cierto respaldo a su relación con la creatividad así como con el desarrollo social y emocional. Traducido al aula, eso permite hablar con fundamento de atención, conciencia del espacio, coordinación, memoria del movimiento, trabajo con otros y capacidad de expresarse ante el grupo.
En este caso, además, la creación no termina en la danza. La música actúa como un lenguaje compartido que ordena el tiempo, marca pulsos comunes y ayuda a sostener la escucha colectiva. Y el audiovisual añade otra capa: selecciona, encuadra, monta y vuelve a escribir el movimiento. De hecho, en el ámbito de la screendance o videodanza se define este formato como una coreografía de lo que ocurre delante de la cámara, de la propia cámara y del montaje. La alfabetización mediática que promueve la UNESCO recuerda, además, que trabajar con medios y lenguajes audiovisuales forma parte de las competencias necesarias para leer y producir mensajes en el presente.
Así, el cuerpo expresa, la música articula y la imagen conserva. La futura videodanza delos chicos y chicas del CEIP La Paz no será solo el registro de una actividad, sino el resultado de un proceso en el que niños y niñas aprenden a moverse con otros y otras, a ocupar el espacio con sentido y a convertir una experiencia artística en una pieza compartida.
El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, la Consejería de Bienestar Social de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco de los programas EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia




