Los chicos y chicas descubren las pinturas mágicas en el CEIP Albolafia de Córdoba

 

En el CEIP Albolafia de Córdoba se ha desarrollado una nueva sesión MUS-E llena de magia, una propuesta artística al aire libre junto con la artista de artes plásticas Azahara Velasco. Esta sesión ha tenido lugar en el patio del colegio, aprovechando la luz solar como elemento central del trabajo plástico realizado. Durante la jornada se ha explorado la relación entre luz, color y forma a través de una experiencia artística colectiva basada en la observación y la intervención del entorno.

El trabajo ha comenzado con la observación de las sombras proyectadas por diferentes objetos y por los propios cuerpos de niñas y niños. Estas sombras han sido dibujadas directamente sobre el suelo o sobre soportes colocados en el espacio, permitiendo una aproximación distinta a la figura y a la forma. A partir de esta primera fase, se ha trabajado con «pócimas» preparadas con materiales que reaccionan a la luz o que modifican su apariencia al secarse, lo que ha provocado la aparición de imágenes invisibles en un primer momento y visibles tras unos minutos.

El uso de recursos naturales y materiales sencillos fomenta una mirada activa sobre lo que rodea el espacio escolar y facilita procesos creativos ligados a la experimentación. Las llamadas “pinturas mágicas” han generado sorpresa y curiosidad, promoviendo una implicación directa en la actividad desde el inicio hasta el cierre.

 

 

El arte, en este contexto, se ha vinculado a lo cotidiano a través de una práctica accesible y cercana, donde la transformación de los materiales ha estado en el centro del proceso. Observar cómo una mancha aparece progresivamente, cómo una sombra cambia de forma o cómo el color se transforma con la luz, ha dado lugar a reflexiones compartidas y a una comprensión distinta del tiempo, del cambio y de la atención al momento presente.

A través de estas dinámicas, se han trabajado contenidos relacionados con la percepción visual, el cambio físico de los materiales y la observación activa del espacio. Al mismo tiempo, se han generado situaciones de colaboración entre niñas y niños, compartiendo herramientas, espacios y decisiones estéticas. Esta experiencia ha permitido reforzar el vínculo entre el grupo y el lugar que habitan, reconociendo el patio del colegio no solo como un espacio de paso, sino también como un lugar de creación.

 

Esta actividad ha sido posible gracias a la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía y a la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía.