
Con motivo del 8M, Día Internacional de la Mujer, en el CEIP Pablo Ruiz Picasso de Ceuta se ha desarrollado una propuesta artística centrada en la figura de Yayoi Kusama. La actividad ha permitido acercar a niños y niñas a la obra de una artista escultora, pintora y diseñadora a partir de uno de los elementos más reconocibles de su lenguaje visual: el patrón circular. Desde ahí, y junto con Violeta Gómez Barceló, artista de artes plásticas, se han trabajado distintas técnicas adaptadas a las edades de los grupos, situando la creación artística como vía para conocer una trayectoria femenina dentro del arte contemporáneo.
La elección de Yayoi Kusama como eje del trabajo no se limita a presentar un nombre propio con motivo del 8 de marzo. También abre una forma concreta de acercarse a la creación: observar una obra, reconocer un motivo visual y trasladarlo después a una experiencia propia dentro del aula. En este caso, los círculos, tan presentes en el universo plástico de la artista, se han convertido en el punto de partida para que niños y niñas experimenten con materiales, composiciones y técnicas diversas según su momento educativo.
Ese paso de la observación a la creación es precisamente una de las claves del trabajo artístico en la escuela. El arte no aparece únicamente como contenido que se explica, sino como práctica que se vive. Al trabajar a partir de Yayoi Kusama, los niños y las niñas no solo conocen a una mujer vinculada al arte, sino que también exploran cómo una idea visual puede repetirse, transformarse y adquirir sentido en sus propias producciones. Así, el 8M se conecta con una experiencia concreta en la que mirar, crear y pensar van de la mano.
Además, la propuesta permite relacionar el reconocimiento de una artista con una reflexión más amplia sobre la presencia de las mujeres en la cultura y en la historia del arte. ¿Qué ocurre cuando una fecha como el Día Internacional de la Mujer se trabaja no solamente desde la palabra, sino también desde la creación? Ocurre que la conmemoración deja una huella visible en el centro y se convierte en un proceso compartido.
Este programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Igualdad, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, la Ciudad Autónoma de Ceuta, y la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.