
Cuando una actividad se consolida en la vida del centro, deja de ser solo una propuesta puntual y pasa a formar parte de su identidad. Eso ocurre con Danzas del Mundo, un proyecto que convierte la música y la danza en una forma de encuentro, de aprendizaje compartido y de apertura a otras culturas. Maribel Dimas, artista de danza, nos remite unas palabras. Unas palabras que vuelven a poner de relieve el valor de una experiencia construida entre distintas áreas y profesionales del colegio:
Como cierre del trimestre, el CEIP Juan Caro Romero celebró una nueva edición del proyecto Danzas del Mundo, una actividad ya consolidada en el centro que reúne a todo el alumnado en torno a la música, la danza y el conocimiento de diferentes culturas.
A lo largo del curso, los distintos grupos han trabajado danzas inspiradas en los continentes y en diversas tradiciones culturales, acercándose a otras formas de expresión artística y descubriendo la riqueza de la diversidad cultural presente en nuestro mundo. El proyecto culminó con una jornada de convivencia en la que participó todo el colegio, compartiendo los aprendizajes y coreografías desarrolladas durante las sesiones.
La actividad se llevó a cabo gracias a la colaboración entre el área de Educación Física, la especialista de Música y las artistas MUS-E de danza, poniendo de manifiesto la importancia del trabajo coordinado entre diferentes profesionales para enriquecer la experiencia educativa del alumnado.
A través de la danza, los niños y niñas han desarrollado habilidades motrices, coordinación, memoria, ritmo y expresión corporal, al mismo tiempo que han fortalecido valores como el respeto, la convivencia, la cooperación y el interés por conocer otras culturas. La participación conjunta de todo el centro convirtió la jornada en una auténtica celebración de la diversidad, donde la danza actuó como lenguaje común capaz de unir a personas de distintas edades y realidades.
La experiencia volvió a demostrar cómo las artes pueden convertirse en una herramienta educativa privilegiada para fomentar la inclusión, la creatividad y el sentimiento de pertenencia a la comunidad escolar, cerrando el trimestre con una actividad compartida llena de aprendizaje, entusiasmo y convivencia.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, la Ciudad Autónoma de Melilla y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco de los programas EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia y EmpoderArte.