
Cerramos otro curso escolar en el CEIP Miguel Hernández de San Fernando de Henares, en Madrid. Un año lleno de actividades en los que los niños y las niñas han aprendido de diferentes maneras: conociéndose unos a otros, conociendo el espacio en el que se encuentran y conociendo entre otras cosas, su cuerpo. La comunicación lingüística ha sido también un punto clave y gracias a la artista de danza Rosa Castillo, los niños se llevan un aprendizaje cargado de buenos recuerdos. La propia artista nos remitía cómo ha sido este año en el centro:
En cuanto a la competencia en comunicación lingüística, hemos trabajado diversas dinámicas tanto a través de la palabra como a través del cuerpo para favorecer los intercambios comunicativos, facilitando así mismo, espacios para expresar emociones y sentimientos de forma respetuosa. Los niños y niñas han trabajado en base a términos, consignas, nuevas formas geométricas, posiciones diversas en el espacio (línea, círculo…), trayectorias lineales y curvas. Tanto a nivel individual, en pareja, pequeños grupos o gran grupo.
Han desarrollado también la competencia matemática contabilizando los tiempos atendiendo a la música y al movimiento estático y dinámico. Así mismo, el alumno ha explorado y percibido el espacio físico mediante diferentes desplazamientos de manera individual y con relación a los demás, propiciando la interacción tanto con compañeros del mismo sexo o contrario. Han potenciado la coordinación de movimientos del cuerpo en diferentes situaciones de espacio, asimilando diferentes expresiones culturales y tomando conciencia de la riqueza que supone la diversidad.
Hemos propuesto diversas dinámicas corporales para que, tanto el niño como la niña fueran capaces de desplazarse individualmente atendiendo a una actitud postural correcta. Han explorado diferentes maneras de desplazamiento en contacto cuerpo/suelo. Mediante la exposición de trabajos, se ha valorado las singularidades expresivas y la de los compañeros para comprender que las diferencias enriquecen y educan en favor de una buena convivencia.
El alumnado se ha conectado con otros ritmos favoreciendo el acercamiento a costumbres distintas, despertando el interés por muestras culturales diferentes, además, todos ellos y ellas han apreciado la importancia de la danza como nexo de expresión de culturas, aprendiendo y ejecutando danzas de diferentes lugares del mundo.
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid y la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.

