
A veces, una propuesta artística comienza con materiales sencillos y termina abriendo una experiencia de observación, juego y descubrimiento. Eso es lo que ha ocurrido en el CEIP Hipódromo de Melilla, donde niños y niñas de primer curso han trabajado con un proyector casero elaborado con sus propias manos. A partir de esta actividad, el centro ha creado un espacio en el que la luz, las formas y las sombras se convierten en parte del aprendizaje y de la expresión.
Desde las palabras remitidas de la artista de artes escénicas María Mansilla:
Los niños del primer curso del CEIP Hipódromo de Melilla han vivido una experiencia única de creatividad y aprendizaje gracias a un proyector casero elaborado con simples rollitos de papel higiénico. La actividad, diseñada para potenciar la imaginación, permitió a los pequeños observar cómo las sombras y las formas cobraban vida en las paredes, sus manos y hasta en sus camisetas.
Los docentes explican que más allá de aprender a construir, los niños experimentaron el asombro y la ilusión que surge al ver sus propias creaciones cobrar vida. Ver sus ojos brillar y sus sonrisas llenarse de sorpresa es un momento que no tiene precio.
Con materiales que se encuentran en cualquier hogar, los alumnos y alumnas aprendieron que la creatividad no necesita nada más que ganas de explorar y compartir. Esta experiencia no solamente fomentó habilidades manuales y cognitivas, sino que también reforzó la cooperación, la curiosidad y el entusiasmo por descubrir el mundo desde otra perspectiva.
Cada sombra proyectada, cada forma y cada sonrisa se convirtieron en un recordatorio de que la verdadera magia está en aprender, crear y soñar juntos, incluso con los elementos más sencillos.
Además, esta actividad une manipulación, observación e imaginación. El proyector casero funciona como herramienta, pero también como punto de partida para una experiencia en la que niños y niñas comprueban que crear no siempre exige grandes recursos, sino atención, curiosidad y ganas de probar. Puedes comprobar esto mismo en el vídeo a continuación, que recoge el proceso de creación y… ¡El resultado final!
El programa es posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma de Melilla y la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en el marco del programa EnRedArte por la Infancia y la Adolescencia.


