Noticias y artículos

Las disciplinas circenses, como el malabarismo, los equilibrios o los juegos acrobáticos, tienen un enorme potencial educativo cuando se integran en el aula. No solo ayudan a mejorar la coordinación, el equilibrio y la psicomotricidad, sino que también estimulan la creatividad, la atención y el trabajo en equipo. Estos lenguajes artísticos suponen una forma lúdica y participativa de trabajar competencias clave desde edades tempranas, además de fomentar la autoestima y la superación personal.
En el contexto actual, marcado por la rapidez, la sobreinformación y las múltiples exigencias sociales, ofrecer a niños y niñas espacios para parar, escucharse y expresarse se convierte en una necesidad urgente. Esto es precisamente lo que ha propuesto la artista Marianna Arbia en su trabajo con el alumnado de 5.º de Primaria de la Escola La Pau de Barcelona, dentro del programa MUS-E. A través del lenguaje audiovisual, se ha dado forma al proyecto Allò que ens importa, que en castellano significa Lo que nos importa, una iniciativa que une arte y educación emocional para favorecer la convivencia y el desarrollo personal.
El trabajo desde el arte en la escuela no solo aporta herramientas creativas y expresivas, sino que permite abrir espacios de escucha, reflexión y construcción colectiva. En la Escola La Pau de Barcelona, el alumnado de 6.º ha desarrollado, junto a la artista Marianna Arbia, una propuesta audiovisual titulada Els nostres valors (Nuestros valores), enmarcada en el programa MUS-E y centrada en el fortalecimiento de la autoestima, la identidad y el respeto mutuo.
A través del lenguaje de la danza, donde surge un concepto tan importante como es el movimiento, los niños y niñas de la Escola Prim, situada en Barcelona, han abordado nociones como el espacio, el ritmo, la escucha y la expresión desde el cuerpo.
A lo largo del curso 2024-25, la Escola Marinada de Nou Barris ha continuado desarrollando sesiones de circo siguiendo nuestra metodología MUS-E, utilizando esta disciplina como una vía para fomentar la creatividad, el compromiso y el trabajo en valores desde las primeras etapas educativas gracias al trabajo de nuestro artista de esta disciplina, Albert Grau.
El teatro en Primaria no es solo una vía de expresión artística: se ha consolidado como un recurso pedagógico de primer nivel para trabajar aspectos tan relevantes como la gestión emocional, la autoestima, la empatía y la convivencia. En escena se rompen miedos, se ensaya la escucha activa, se refuerza la confianza en uno mismo y se exploran situaciones de la vida cotidiana que, vistas desde la ficción, ayudan a comprenderse mejor y a entender a los demás.
El pasado 3 de junio, el Institut Salvador Sunyer i Aimeric de Salt celebró su Día MUS-E, una jornada organizada dentro del marco del programa en la que los grupos participantes compartieron el trabajo realizado a lo largo del curso. Este tipo de encuentro interno, propio de los Días MUS-E de centro, se concibe como una oportunidad para que las diferentes clases del mismo instituto se encuentren, dialoguen y aprendan juntas a través del arte
El circo es mucho más que un espectáculo visual: es una herramienta educativa poderosa que fomenta la creatividad, la cooperación, la autoestima y la capacidad de superación. A través de sus distintas disciplinas —desde los malabares al trapecio, pasando por la cuerda floja o las acrobacias— se trabajan de forma transversal valores como el respeto, la perseverancia, el trabajo en equipo o la atención plena.
Cada 30 de enero se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, una fecha que promueve valores como el respeto, la convivencia y la solidaridad. En la Escola Marinada, esta jornada se vivió con una propuesta escénica desde el mundo del circo, sumando creatividad y expresión al mensaje de paz gracias al trabajo de Albert Grau  desde la metodología MUS-E.
Desde edades muy tempranas, el cuerpo responde de forma natural a la música. Somos, por naturaleza, animales rítmicos: el latido del corazón, el caminar o el habla marcan patrones que nos acompañan desde la infancia. La danza, como expresión artística y pedagógica, permite canalizar esa musicalidad innata y convertirla en una vía de aprendizaje integral. Especialmente en la primera infancia, el movimiento contribuye al desarrollo psicomotriz, refuerza la autoestima, mejora la concentración y fomenta la socialización.