En el corazón de un colegio rural, donde el aprendizaje se teje con las manos, las emociones y los sueños, un proyecto artístico ha cobrado vida con una fuerza inesperada. De la mano del programa MUS-E y bajo el paraguas de la Fundación Yehudi Menuhin, los alumnos han creado una manualidad tan simbólica como hermosa: una esfera de papel maché que resguarda en su interior una rosa.