
El programa SolidarizArte, financiado por el Ayuntamiento de Madrid, continúa desarrollando talleres para la acción voluntaria en los centros educativos con un objetivo que va más allá de la expresión artística: fortalecer la convivencia y la ciudadanía participativa. En el CEIP García Morente, el trabajo realizado ha situado en el centro un aspecto clave para la vida en comunidad: la gestión y comprensión de las emociones.
Las sesiones, llevadas a cabo con artistas y personas voluntarias, partieron de una idea esencial: aunque todas las personas experimentamos emociones como la alegría, la tristeza, el miedo o la ira, no siempre las vivimos ni las interpretamos de la misma manera. Reconocer esta diversidad resulta fundamental para evitar prejuicios y aprender a convivir desde el respeto.
El color se convirtió en el lenguaje elegido para expresar aquello que a veces cuesta verbalizar. A través de una dinámica en la que las virutas de cera se transformaban en composiciones visuales mediante calor, el alumnado tradujo sensaciones en imágenes. Más allá del resultado plástico, el proceso invitaba a detenerse, pensar y tomar decisiones conscientes.
El trabajo avanzó hacia una construcción colectiva cuando cada alumno y alumna intervino sobre la creación de otro compañero o compañera. Este ejercicio exigió escuchar, interpretar y respetar la intención ajena, reforzando la empatía y la cooperación. Son precisamente estas competencias las que sustentan el espíritu del voluntariado que impulsa SolidarizArte en Madrid.
Las personas voluntarias que participan en el programa representan ese compromiso emocional con el entorno. Su implicación activa en los barrios, junto a la participación del profesorado y el acompañamiento de las familias, fortalece una red comunitaria donde el diálogo y la corresponsabilidad adquieren sentido. Aprender a reconocer lo que sentimos y a respetar lo que sienten los demás es también una forma de empoderamiento como ciudadanos y ciudadanas.
El resultado final es una colección de obras que reflejan la diversidad emocional del grupo y muestran cómo el arte puede convertirse en herramienta de participación y transformación. Os invitamos a descubrir el proceso completo en el siguiente vídeo:
Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración establecida con el Ayuntamiento de Madrid, la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid y a la participación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.




