
El CEIP Ramón María del Valle-Inclán de Madrid ha desarrollado una serie de sesiones con familias acompañados de sus hijos e hijas alumnos del centro. Unas sesiones que han girado en torno al lenguaje audiovisual y al uso de las pantallas desde una perspectiva educativa, artística y participativa. El trabajo ha sido acompañado por Héctor García Monteagudo, artista de audiovisuales, dentro de la metodología MUS-E.
Las sesiones propusieron una aproximación desde el arte para reflexionar sobre el papel que las pantallas ocupan en la vida cotidiana y en los procesos educativos. La idea principal fue mostrar que las pantallas pueden ser aliadas en la educación, siempre que se comprendan sus códigos y se utilicen con criterio, atención y control.
A través de distintas dinámicas, las familias pudieron acercarse al audiovisual como un lenguaje de comunicación que transmite mensajes y construye formas de mirar. Las imágenes, los sonidos, el montaje, el punto de vista, el color o la música influyen en la percepción y orientan la atención hacia determinados aspectos de una narración o de un mensaje. Comprender esa gramática audiovisual permite mirar las pantallas de una manera más consciente.
El trabajo permitió abordar competencias digitales desde una experiencia compartida, en la que padres, madres, familiares, niños y niñas pudieron participar juntos. Lejos de plantear las pantallas únicamente desde la prohibición o el miedo, las sesiones propusieron entenderlas como herramientas que requieren acompañamiento, reflexión y conocimiento de sus mecanismos expresivos.
La organización de las sesiones se realizó en colaboración con el centro, adaptándose a los horarios en los que las familias podían participar y buscando facilitar la mayor asistencia posible. Este enfoque permitió reforzar el vínculo entre escuela y familias en torno a un tema que forma parte del día a día de la comunidad educativa.
El programa es posible gracias a la colaboración de la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid, la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través del programa EmpoderArte


