
Después de unos meses de descanso volvemos a las aulas y con ello, vuelven las sesiones MUS-E en centros como el IES Barrio Loranca de Madrid. El artista de teatro Mario Marcol ha sido el encargado de hacer de una sesión de bienvenida un momento de aprendizaje, pero también de diversión. El arte vuelve a las aulas con mucha fuerza, y, los chicos y chicas, van a seguir adquiriendo conocimientos desde el arte, siempre en unión y compartiendo con sus compañeros y compañeras, artistas y docentes.
Tras la sesión, Mario nos transmitía unas palabras de cómo fue la bienvenida:
El pasado 11 de septiembre arrancaron las clases en los IES de Madrid y el IES Barrio Loranca no fue la excepción. El alumnado de 1º de la ESO vivió su primer día con mucha ilusión y, además de conocer a sus compañeros y profes, disfrutó de una bienvenida muy especial.
Entre las actividades preparadas destacó su primera sesión MUS-E con el artista Mario Marcol, un programa ya clave en el centro. A través de juegos y dinámicas de teatro y expresión corporal, consiguieron que la jornada estuviera llena de risas, movimiento y complicidad.
La idea era clara: que un día tan esperado fuera no solamente emocionante, sino también divertido y acogedor, ayudando a sentar las bases de un grupo que crezca en el cuidado mutuo y el respeto a la diversidad. ¡Un comienzo de curso con mucha energía positiva!
Además de estas palabras que nos compartía el artista, también compartió un vídeo que ilustra algunos de los momentos más destacados:
En este primer día de MUS-E, los chicos y chicas pudieron acercarse a un espacio de encuentro en el que, además de conocerse entre sí y a su profesorado, experimentaron actividades que fomentaron la cooperación y el trabajo en común. El grupo vivió momentos de risa, complicidad y descubrimiento, elementos que contribuyeron a crear un ambiente acogedor en el aula.
El arte, en este contexto, se convirtió en un vehículo que permitió abrir un diálogo entre chicos y chicas desde su primer día en el instituto. El teatro y la expresión corporal mostraron cómo es posible aprender a escuchar al otro y a la otra, compartir espacios y respetar la diversidad a partir de experiencias comunes.
Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración del Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones, la Consejería de Educación, Universidades, Ciencia y Portavocía de la Comunidad de Madrid y a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid.


